España no pedirá que se le aplique con retroactividad

El Eurogrupo destina 60.000 millones para ayudas a bancos con problemas

El mecanismo trata de romper el círculo vicioso de problemas bancarios y de deuda

Para acceder a las ayudas directas tendrán que contribuir acreedores y accionistas

El ministro español de Economía, Luis de Guindos (c), charla con su homólogo holandés y presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem (der), en una reunión del ECOFIN en Bruselas, en febrero pasado. EFEArchivo
El ministro español de Economía, Luis de Guindos (c), charla con su homólogo holandés y presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem (der), en una reunión del ECOFIN en Bruselas, en febrero pasado. EFE/Archivo EFE

Los ministros de Finanzas de la eurozona acordaron hoy las reglas de la futura recapitalización directa de la banca, para la que habrá 60.000 millones de euros disponibles y en las que se incluye la retroactividad caso por caso.

 “Hemos alcanzado un acuerdo político hoy sobre los principales rasgos de la recapitalización directa”, uno de los importantes pilares de la unión bancaria, porque ayudará a romper el circulo vicioso entre la banca y los soberanos, explicó el presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, en la rueda de prensa posterior a la reunión de los diecisiete ministros de Finanzas del euro.

“Nos ayudará a preservar la estabilidad de la eurozona y a eliminar los riesgos de contagio desde el sector financiero a los soberanos”, señaló y afirmó que habrá unos criterios claros y una clara jerarquía de responsabilidades para que un Estado pueda solicitar la recapitalización directa.

Dijsselbloem indicó que se limitarán los fondos que el Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE) podrá destinar a la recapitalización directa de la banca a 60.000 millones de euros, un tope que puede ser revisado si fuera necesario.

Precisamente, y para no crear un fondo sin pozo, la eurozona ha establecido varias condiciones para que un Estado pueda solicitar la recapitalización directa del MEDE.

Así, tiene que haber suficientes contribuciones de acreedores privados y de los accionistas, con quitas sobre la deuda incluida, y el país debe intentar primero rescatar el banco por sus propios medios.

Además, habrá un esquema de reparto de carga entre el MEDE y los países miembros y antes de recibir ayuda financiera se harán pruebas de resistencia y evaluaciones de la calidad de los activos, de la capacidad de absorbción de pérdidas y de la viabilidad del banco.

Así, los países tendrán que recapitalizar su banca con problemas hasta situar su ratio de capital al mínimo de solvencia del 4,5% antes de recurrir al fondo europeo de rescate.  Cuando ya se cumpla este nivel de solvencia,, entrará en juego el MEDE con una aportación del 80 % y una coparticipación del país del 20 % durante los dos primeros años de vida de la recapitalización directa. Más adelante se reducirá esta contribución al 10 %, porque el supervisor bancario único -el BCE- llevará ya vigilando más tiempo a la banca europea.

 El presidente del MEDE, Klaus Regling, explicó que el BCE llevará a cabo la revisión de la calidad de los activos durante el primer trimestre de 2014, seguida de una prueba de resistencia de la Autoridad Bancaria Europea (EBA) en el segundo, periodo para el cual el fondo quiere tener todo preparado en caso de que se le requiera.

Además, hay que tener en cuenta que el MEDE, que recapitalizaría directamente a los bancos mediante la compra acciones, podría tener un representante en el consejo de administración de la entidad rescatada, algo que desincentiva en cierta manera que se solicite.

Rescate español

En teoría, los países miembros podrán pedir la recapitalización directa con carácter retroactivo a fin de pasar parte de la factura a Europa y evitar así que el préstamo compute como deuda pública. No obstante, ésta no será plena, sino que será decidida “caso por caso y por mutuo acuerdo”, señaló Dijsselbloem.

“En cuanto a España, pienso que la recapitalización directa a través del Estado parece estar produciéndose con éxito. En sí, esta estrategia ha sido exitosa para España”, señaló Dijsselbloem. “Aún así esto deja abierta la opción (de la retroactividad)”, agregó, mientras que Regling indicó que el Gobierno español “ha dejado claro que no pedirá más dinero” y que “no es necesario”.

Pero el propio ministro de Economía y Competitividad, Luis de Guindos, descartó que España vaya a pedir de manera retroactiva la recapitalización directa, porque el Gobierno está “perfectamente cómodo” con el préstamo actual. “El tema de la retroactividad es una de las cuestiones que sobre todo interesa a algunos países como es el caso de Irlanda. La situación de España es completamente diferente”, ha agregado, aunque horas después añadió que "son buenas noticias para España, siempre me gusta tener las máximas alternativas posibles desde el punto de vista de la financiación".

Fuentes del Gobierno indicaron que si la recapitalización directa hubiera estado disponible cuando España solicitó la ayuda financiera de sus socios europeos, recurrir a este mecanismo hubiera supuesto un mayor coste para el país. En concreto, explicaron que de los 41.000 millones de euros utilizados por España, el país hubiera tenido que aportar 14.000 millones de euros para cumplir las condiciones acordadas hoy. Además, el Gobierno siempre ha alegado que el préstamo tiene un impacto relativamente reducido (del 4 % del PIB) en la deuda.

Más directo fue el ministro alemán de Finanzas, Wolfgang Schäuble, ha señalado que “no hay margen para la recapitalización directa retroactiva” porque “las capacidades del MEDE son limitadas”.

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