La empresa tecnológica niega su implicación en los hechos investigados

Un juzgado gallego investiga una red de supuesto fraude fiscal que salpica a Blusens

Las operaciones investigadas se remontan a los años 2005 y 2006

La cantidad de dinero supuestamente defraudada se eleva a 820.000 euros

José Ramón García, cofundador y presidente de Blusens.
José Ramón García, cofundador y presidente de Blusens.

El Juzgado número 2 de Santiago de Compostela investiga a un grupo de empresas, entre ellas el fabricante gallego de ordenadores y equipos de electrónica de consumo Blusens, por un supuesto fraude fiscal en el IVA. El origen de la investigación se remonta a 2008, cuando la Agencia Tributaria indagó en el cobro del IVA de algunos materiales en la empresa tecnológica. El asunto pasó a la Fiscalía y, de ahí, a este juzgado en 2009. La cuantía total defraudada es de 820.000 euros.

Las pesquisas tratan de aclarar si se ha producido una operación de fraude que se denomina carrusel y que supone, aunque hay variantes, que se lleva a cabo una adquisición intracomunitaria de mercancía para luego volver a venderla en el mercado interior a otra sociedad que, a su vez, la vende a otra distinta. Posteriormente esta primera empresa desaparece sin ingresar el IVA que había repercutido al comprador de la mercancía.

Según aclaró ayer a CincoDías el juez que lleva el caso, José Antonio Vázquez Tain, los hechos que investigan se remontan “a operaciones de importación y exportación que tuvieron lugar entre 2005 y 2006”, y en el que participaron un entramado de empresas, entre las que supuestamente estaría Blusens, además de otras compañías de Italia, Portugal y España. El juez aclaró que “se dejaron de detectar operaciones sospechosas a partir de 2007, por lo que la investigación no afecta a Blusens en general”.

El juez ha imputado al presidente de la firma tecnológica, José Ramón García, por su calidad de administrador de la sociedad en los años de la investigación. Fuentes de Blusens explicaron a este diario que la compañía no tiene nada que ver con el presunto fraude. “Es importante aclarar que las cuantías reclamadas no se corresponden con un IVA que Blusens haya dejado de ingresar, sino con cantidades que presuntamente han dejado de ingresar a Hacienda terceras empresas con las que nuestra compañía mantuvo hace años una relación comercial”.

Las mismas fuentes añadieron que no tienen intención de asumir errores cometidos por terceras personas ajenas a ella. “Más cuando siempre hemos cumplido con todas las exigencias y la normativa aplicable, ya que siempre hemos trabajado con empresas identificadas y dadas de alta a efectos del impuesto, se han documentado todos los envíos y se han pagado todas las facturas”.

En este sentido, el catedrático de derecho financiero Ramón Falcón y Tella ha emitido un informe donde dice que “no existen indicios en la causa” de que Blusens tuviera conocimiento del presunto fraude. Y manifiesta “la inconsistencia” de reclamar a Blusens cantidad alguna. “Carece de sentido exigirle ahora tales impuestos, pues no solo se le estaría duplicando el pago del IVA de estos años, sino que las cantidades que se hayan podido dejar de ingresar son obligaciones de otras empresas”.

El IVA soportado por Blusens en los últimos 10 años asciende a 29,7 millones de euros, según cuenta la propia compañía. “Confiamos en que la Justicia aclare que Blusens no tiene ninguna responsabilidad en los hechos tal y como lo avalan las pruebas ya presentadas”, añadieron. La defensa de Blusens corre a cargo de abogados de Deloitte.

El juez aclaró que espera que el juicio comience en unos 45 días, y señaló que, en caso de declararse culpable a las personas, las penas podrían incluir cárcel y multa de hasta cuatro veces la cantidad defraudada. Las fuentes consultadas de la compañía gallega destacaron también que “Blusens ha sido la única empresa [de las afectadas] que ha colaborado tanto con la Agencia Tributaria como con el juzgado” y “seguiremos atendiendo cualquier requerimiento que se nos haga”.

Blusens, creada en 2002 en Santiago de Compostela, está participada en un 53,5& por Garcil de Inversiones, sociedad compuesta por los fundadores de la compañía, y en un 46,5% por Inveravante, propiedad de Manuel Jove. Esta última sociedad entró en el capital de la tecnológica en abril de 2008. Blusens, que fabrica portátiles, televisores, equipos de música, etcétera, se situó el pasado febrero en la tercera compañía en ventas de tabletas en España, según GFK.

 

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