Suponen el 6,1% del PIB y compensan la menor aportación del turismo

Exportación creciente de los servicios no turísticos

El Ejecutivo espera cerrar este año con un superávit corriente del 1,4% del PIB

En marzo se registró el primer superávit comercial en 42 años

Obras de construcción del Canal de Panamá, en el que participa la española Sacyr.
Obras de construcción del Canal de Panamá, en el que participa la española Sacyr.

El sector exterior se ha convertido en el sostén de la economía española. España cada vez vende más al exterior y cada vez compra menos, como consecuencia de un consumo y de una inversión empresarial paralizada. La conjunción de ambos factores ha propiciado la corrección de dos de los desequilibrios más importantes que acumulaba: el déficit corriente y el déficit comercial. El Ejecutivo prevé que el déficit corriente, que mide la diferencia entre las transferencias que realiza y recibe la economía española del exterior, cerrará este año con un saldo positivo del 1,4% del PIB, y marzo se ha convertido en el primer mes de la serie histórica, iniciada en 1971, en el que España registra superávit comercial.

En la consecución de ambos hitos ha tenido un papel determinante el mayor protagonismo de los servicios no turísticos que han tomado el relevo al turismo, el sector que tradicionalmente ha sostenido al sector exterior. Las exportaciones de turismo han mantenido un peso estable en torno al 4% del PIB en los últimos tres años, mientras que las no turísticas ya suponen el 6,1% del PIB (63.778 millones), un punto más que en 2010. La salida al exterior de las grandes empresas españolas ha sido determinante para impulsar esas cifras. Los servicios prestados a empresas, en especial los ligados a la consultoría, y el transporte, vinculado a las obras de infraestructuras, son las dos partidas más importantes. Desde que se inició la crisis, las ventas al exterior en estos dos capítulos han crecido un 13% pasando de 39.199 a 45.029 millones en ese período.

Diversificación geográfica

A la diversificación de sectores también se ha unido la diversificación geográfica de las exportaciones. La tradicional dependencia de la zona euro ha ido mitigándose, en la medida en que se ha acelerado la crisis de deuda soberana, y al mismo tiempo han crecido con fuerza las ventas a otras zonas geográficas. De este modo, las exportaciones a la zona euro ya no suponen ni la mitad del total (49,5%), gracias al impulso registrado por las ventas a Asia (22,5% anual en el primer trimestre) o a África (18,5%).

Esa tendencia fue corroborada por la Organización Mundial de Comercio, que actualizó ayer los datos mundiales de comercio exterior correspondientes al primer trimestre de 2013. España es el país de la zona euro que se anota un mayor crecimiento de la cuota exportadora, que mide el peso de las ventas al exterior en relación al total mundial. Entre enero y marzo, las exportaciones españolas crecieron un 2,4% y representaron el 1,69% de todos los intercambios mundiales, frente al 1,65% del mismo período. Las exportaciones holandesas también han crecido frente al declive generalizado en Francia, Alemania o Italia. Especialmente significativa es la caída de Francia (2,8%), pasando de una cuota del 3,31% al 3,22%

Exportación creciente de los servicios no turísticos

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