Balance de los últimos ocho meses

Los extranjeros aumentan en 56.000 millones su exposición a deuda española

Los no residentes controlan el 38,68% de la deuda pública en circulación, 247.750 millones de euros

Los extranjeros aumentan en 56.000 millones su exposición a deuda española

La confianza de los grandes inversores extranjeros hacia las emisiones del Tesoro ha ido volviendo en los últimos meses, tras haber registrado su punto más bajo en julio del año pasado, cuando la prima de riesgo superó los 600 puntos básicos. En los últimos ocho meses, las compras de deuda pública española por parte de no residentes han ido recuperando la normalidad, un factor clave para que la rentabilidad que tiene que pagar España por financiarse se haya reducido significativamente.

De acuerdo con los últimos datos facilitados por el Tesoro a cierre de abril, los no residentes controlaban el 38,68% de la deuda pública en circulación (247.750 millones de euros, de un total de 640.578 millones). En el momento de mayores dudas sobre la solvencia de España, la tenencia de bonos por parte de extranjeros cayó hasta 191.836 millones de euros.

“Tras el verano pasado se ha ido generando una mayor tranquilidad respecto a la posibilidad de ruptura del euro”, explica Miguel Ángel Bernal, profesor del Instituto de Estudios Bursátiles (IEB). “Todos los países periféricos se han beneficiado de esta tendencia, incluso Irlanda y Portugal, que han logrado volver a emitir bonos a 10 años”.

Emisiones sindicadas
Un buen ejemplo de la recuperación del apetito internacional hacia las emisiones del Tesoro son las colocaciones excepcionales de bonos sindicados. En mayo, la emisión de 7.000 millones a 10 años, fuera de calendario, logró una demanda de 21.500 millones de euros. De los compradores finales, el 48% eran no residentes. En la nota divulgada por Economía, destacaban que los principales inversores provenían de Reino Unido (17%), Asia y Oriente Medio (9%) y países escandinavos (4%).

“La rentabilidad que ofrecen los bonos españoles sigue siendo muy alta, especialmente en el corto y medio plazo, sobre todo si se comparan con los bajísimos tipos de interés que se están pagando en muchos países”, explica Javier Ferrer, director del equipo de deuda pública de Ahorro Corporación.

Este experto añade que parte de la tenencia de deuda pública por parte de inversores extranjeros se debe a que en las emisiones de bonos sindicados (tres, en lo que va de año), los bancos colocadores se quedan transitoriamente con parte de la emisión, por lo que “las cifras pueden estar ligeramente distorsionadas”.

El equipo que dirige lleva meses reuniéndose con inversores internacionales interesados en comprar renta fija española. “En un entorno de tipos de interés tan bajos, hay mucho interés por la búsqueda de rentabilidades. Estamos detectando muchos fondos que también buscan invertir en emisiones de comunidades autónomas, para alcanzar rendimientos de entre el 6% y el 7%.

Aunque los 247.750 millones de euros de deuda pública español en manos de no residentes es el mejor dato de los últimos 15 meses aún esta lejos del máximo alcanzado el pasado ejercicio, cuando los extranjeros llegaron a controlar 269.427 millones de euros. El pasado ejercicio se saldó con la reducción en 60.000 millones de euros de la exposición de extranjeros respecto a las emisiones del Tesoro.

“Creo que esta situación va a continuar en los próximos meses y que más inversores internacionales irán volviendo a recuperar su confianza en la solvencia de España”, explica Bernal, del IEB. “Calculamos que la prima de riesgo podría caer por debajo de los 250 puntos básicos”.

A la espera del juicio sobre la banca

Una de las pruebas de fuego que vivirá la deuda pública española en las próximas semanas se producirá cuando la troika –Comisión Europea, Banco Central Europeo (BCE) y Fondo Monetario Internacional (FMI)– hagan público el 3 de junio su informe preliminar sobre el proceso de recapitalización y reestructuración del sector financiero español.
Muchos inversores internacionales están esperando a la publicación de este examen para tomar una decisión sobre sus inversiones en deuda pública emitida por el Tesoro.
“Un informe en el que haya muchas críticas sobre la velocidad o profundidad en la reestructuración del sector financiero puede afectar incluso sobre la calificación crediticia de España”, explica Javier Ferrer, director de deuda pública de Ahorro Corporación. “En el peor de los escenarios, un informe muy negativo podría llegar a provocar una revisión a la baja del rating español a la categoría de bono basura, lo que provocaría el que muchos fondos de inversión no pudieran mantener posiciones sobre deuda del Tesoro”.
En cualquier caso, los expertos consideran que la troika realizará un valoración bastante benigna de los avances realizados en la reestructuración del sector financiero, lo que podría despejar dudas y animar a los inversores internacionales a seguir comprando bonos españoles.

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