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De la CECA a la AEB solo hay un ‘corto espacio’ de tiempo

No es algo que ahora corra prisa. Hay cosas mucho más urgentes en estos momentos. Será por ello por lo que la Confederación Española de Cajas de Ahorros (CECA) sigue su curso, pero lo cierto es que una parte de sus socios, los más importantes, CaixaBank y Bankia, prefieren arrimarse a los que consideran ya más próximos a sus pensamientos, a su estructura y a su influencia: los grandes bancos.

Tanto Isidro Fainé, presidente de CaixaBank, como José Ignacio Goirigolzarri, su homólogo de Bankia, comulgan más con las teorías y estrategias de los grandes bancos españoles e internacionales que con las antiguas cajas medianas ahora transformadas en bancos. Se han convertido, de hecho, en asiduos de las reuniones que celebra la patronal bancaria AEB. Fuentes de ambas patronales aseguran que la desaparición de la CECA “no es un asunto que nos ocupe ni nos preocupe en estos días. Pero no vamos a negar que está en nuestras agendas abordar nuevamente el asunto de la fusión de las dos patronales en un tiempo. Puede que antes de que finalice el año”.

Un importante directivo de un banco afirmaba recientemente que él no veía a Goirigolzarri haciendo lobby con las antiguas cajas de ahorros. “Todo es cuestión de tiempo. Ahora no es conveniente que desaparezca la CECA. Solo dejará de existir cuando todas las antiguas cajas hayan creado sus fundaciones y estén resueltos todos los flecos que quedan pendientes en la nueva ley de cajas. Entonces la continuidad de la CECA no tendrá sentido”, apunta otra fuente financiera.

La AEB, de hecho, en su última asamblea celebrada en marzo cambió sus estatutos para dar entrada a cualquier entidad de crédito. No fue un por si acaso, fue una modificación con premeditación y alevosía. Un tiempo antes los máximos responsables de la CECA y de la AEB habían mantenido algún que otro contacto con el objetivo de aunar posturas para una integración de las dos patronales. Pero entonces se decidió que era aún demasiado pronto. Antes había que resolver algunos asuntos importantes para el sector de las ya excajas de ahorros, aunque no tanto para el sistema financiero en general.

Mientras, la troika, formada por el BCE, el FMI y la Comisión, está a punto de finalizar su examen sobre el sistema financiero español. Será el tercero.

Tras visitar a la troika, Novagalicia dice que continúa con su proyecto de venderse a un fondo.

Como ya se ha publicado, uno de los asuntos que más han analizado los hombres de negro, como se les conoce, es el crédito. No entienden cómo después de las ayudas al sector financiero español la financiación dirigida a las empresas en particular y a la economía en general sigue en el dique seco y sin visos de cambiar de situación en un futuro inmediato.

Pero eso es a nivel sectorial. En el particular, la troika analiza la salud de cada una de las entidades que examina. En total, a una decena en una semana. Entre las asignaturas pendientes urgentes que aún le quedaban por aprobar a Bruselas estaba la fusión de Ibercaja con Caja3. Y al final, la nota ha sido prueba superada, pese a las lógicas e incluso avaladas quejas de Caja Badajoz, la entidad más pequeña de las que integran está unión.

Lo mismo ha sucedido con la absorción de Banco Ceiss por Unicaja, aunque esta última operación queda pendiente del canje de las participaciones preferentes que están en poder de los clientes de la entidad castellanoleonesa . Y es que Braulio Medel, uno de los presidentes más veteranos del sector, ha condicionado esta absorción a que, como tope, Ceiss posea el 30% de Unicaja Banco. Esto es, a que los preferentistas de Ceiss canjeen casi todas o todas sus preferentes por acciones de Unicaja.

Así las cosas financieras solo queda, que no es poco, el futuro de la banca pública (Bankia, Catalunya Banc y Novagalicia), que representa el 20% del sector tendiendo a bajar según vayan ejecutando sus planes de reestructuración. El futuro de estas tres entidades se conocerá esta semana. Bankia seguirá su curso en solitario, con algún que otro escarceo de control en la coordinación de las otras dos entidades financieras.

Catalunya Banc y Novagalicia serán vendidas este año, si las condiciones de mercado lo permiten. Eso sí, puede que cada una sea vendida por un sistema diferente. La firma catalana será subastada nuevamente. Pero en esta ocasión su balance estará totalmente saneado, lo mismo que espera que lo esté su capital.

La incógnita es Novagalicia Banco. Tanto el Banco de España como el FROB y Economía quieren que sea subastada en los próximos meses. El problema o la ventaja (nunca se sabe) es que ni sus gestores ni la Xunta quieren que la entidad sea subastada.

Según afirman fuentes solventes de la entidad gallega, el proyecto de su presidente, José María Castellano, de vender la entidad a fondos de inversión internacionales no solo sigue en pie, pese a la negativa de alguna parte del Gobierno, sino que la troika, con la que Castellano se entrevistó el jueves, le ha dado su beneplácito.

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