Piden avales y garantías para poder participar en concursos internacionales

Las ingenierías buscan más apoyo de la banca pública para ir al exterior

Las ingenierías españolas piden ayuda al ICO, Cesce y Cofides

Las ingenierías buscan más apoyo de la banca pública para ir al exterior

La ingeniería española, en un 95% integrada por pymes, está a la búsqueda desesperada de palancas para impulsar su internacionalización. La patronal del sector, Tecniberia, está metiendo presión al Gobierno y a las mayores constructoras del país para que se instauren los consorcios verticales a la hora de pujar especialmente por contratos internacionales. Esto supondría que las ingenierías privadas pudieran tener cabida entre los grupos de empresas españolas que están pujando por concursos de infraestructuras en medio mundo

El concepto apadrinado por la citada Tecniberia también implica a la banca en el capital de los consorcios. En este sentido, el colectivo que preside Francisco Cal celebra mañana un congreso, en la sede madrileña del Ministerio de Economía, en el que se hará hincapié en las necesidades del sector para salir con ciertas garantías de España.

Pero encontrar hueco en los consorcios no es la única reivindicación de la ingeniería. Muchas de ellas, según explica Pedro Canalejo, vicepresidente de Tecniberia, “están chocando con la falta de avales para optar a contratos internacionales”. Desde la patronal se demanda apoyo al ICO, Cesce, Icex y, por extensión, a Cofides. También se ve como una solución un mayor protagonismo de las sociedades de garantía recíproca. “El ICO está emitiendo avales para proyectos a partir de diez millones, una solución válida para las constructoras pero que no cubre las necesidades de las ingenierías”, explica Canalejo.

Ramillete de bancos

Desde Tecniberia se demandan avales financieros frente a los bancos para que las ingenierías puedan implantar su actividad comercial especialmente en Latinoamérica, así como avales técnicos para ofertar en concursos por todo el mundo.

Estas necesidades están siendo cubiertas, según apuntan desde el colectivo que representa a más de un centenar de ingenierías, por Santander, BBVA, La Caixa, Popular, Sabadell y Deutsche Bank: “El problema es que todos vamos a los mismos bancos y estos tienen cada vez más obligaciones en cuanto a las provisiones por riesgos”, afirma Canalejo. Otras entidades han visto caer su calificación crediticia y sus avales han dejado de tener valor en concursos de América y Oriente Medio, en los que se exige un rating de ‘BBB’.

Meses atrás, la propia Tecniberia también trabajó en la posibilidad de llegar a un acuerdo con un conjunto de bancos para que estos ofrezcan depósitos que, a su vez, sirvan como garantía en la emisión de avales.

Fuentes financieras aseguran que el ICO está en conversaciones con la Corporación Andina de Fomento (CAF) para facilitar garantías al sector de la obra civil en América Latina. Las negociaciones también se están manteniendo con el Banco Europeo de Inversión (BEI) y con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

En el foro organizado por Tecniberia para mañana martes están anunciados directivos de BBVA, Sabadell, EBN Banco y Deutsche Bank, quienes deben exponer el interés de la banca por buscar proyectos con ingenierías y constructoras fuera de España. Ya en el apartado de afianzamiento y financiación, desde el sector público se espera la intervención del presidente de Cofides, Salvador Marín; Bruno Fernández, director de división del Icex; la directora de Operaciones por Cuenta del Estado de Cesce, Beatriz Reguero, y la subdirectora de Estrategia del ICO, Rosario Casero. Desde Tecniberia se les urgirá soluciones ante la restricción del crédito en el mercado financiero.

¿Están bien formados los ingenieros?

El frente de ingenierías que forma Tecniberia va a abrir debate sobre la formación y la competitividad internacional de los ingenieros españoles. Desde el punto de vista de Pedro Canalejo, vicepresidente de la patronal, una de las carencias del sector está en la falta de conexión entre el mundo universitario y las empresas. “Determinada formación, como la financiera o la que toca a los idiomas, es clave para abordar el mercado internacional. Nos preguntamos si nuestros nuevos ingenieros están bien preparados”, reflexiona Canalejo.

Bajo su punto de vista, España debería adoptar modelos cercanos a los de los países nórdicos o Alemania, en los que la carrera incluye prácticas en empresas. “Hoy nos llegan ingenieros jóvenes que tardan hasta dos años en ser rentables para las empresas, muchos incluso necesitan completar su formación en escuelas de negocios”, dice el veterano empresario.

Cuestiones como estas serán tratadas a través de una de las iniciativas de relevancia que tiene prevista para este año la fundación Madrid, Centro Mundial de la Ingeniería. Será en el Congreso Internacional de formación y movilidad en el sector de la ingeniería, previsto para el 20 y 21 de junio. Un foro que también abordará el problema de las homologaciones de titulación tras el Plan Bolonia y los problemas a los que se están enfrentando profesionales españoles para trabajar en otros países.

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