Rob Lindley, director general de Harley-Davidson Europa

“La marca Harley se mete en la sangre de las personas”

El ejecutivo afirma que la fuerza de la marca fue lo que más le atrajo de la mítica empresa

Subraya que los clientes eligen sus motocicletas en busca libertad e independencia

El directivo londinense en Madrid.
El directivo londinense en Madrid.

Rob Lindley (Londres, 1966) admite que su llegada a Harley-Davidson no fue el resultado de una gran pasión por las motocicletas. Lo que le llevó en 2009 a convertirse en el director general para Europa, Oriente Medio y África de la mítica empresa estadounidense, cuenta en una reciente visita a Madrid, fue su interés por las grandes marcas. Llegó a la compañía, con sede en Milwaukee, tras una etapa en McLaren, la empresa fabricante de los automóviles deportivos de la Fórmula 1. Los jeans que viste y su chaqueta de piel con el inconfundible logotipo Bar & Shield de la firma de motocicletas indican que el ejecutivo inglés no ha escapado a los encantos de una marca que, según asegura, es más un estilo de vida que el sello de una empresa.

Pregunta. ¿Cuáles son los mercados en los que más crece Harley-Davidson?

Respuesta. En el mundo, probablemente no sorprenda a nadie que sean Brasil, India y China. En los últimos años hemos hecho inversiones para abrir nuevas oficinas y expandir la marca. Dentro de nuestra región, el mercado que más sube es el de Rusia. También estamos creciendo mucho en Oriente Medio, en países que uno no imaginaría, como Arabia Saudí. Dentro de Europa Occidental, el año pasado en Alemania nuestras ventas aumentaron un 20%. Un resultado espectacular, uno de los mejores en todo el mundo.

P. ¿Hay diferencias en el tipo de clientes según el continente?

R. Hay más cosas en común. Hay una especie de espíritu de Harley-Davidson que es único en todos los mercados. Las razones por las que la gente elige la marca, por lo general, son muy similares entre los países. Nuestros clientes hablan de libertad, de independencia y de lo excitante de la marca. Pero el tipo de motocicletas que compran puede ser algo diferente. En América del Norte vendemos más motocicletas Touring grandes y en Europa se venden modelos más pequeños. Y eso depende del tipo de conducción que hace la gente, de la situación económica y de muchas otras cosas.

P. ¿Por qué la edad de los compradores de Harley-Davidson es cada vez mayor?

R. En realidad, depende mucho de la situación económica. En Europa, para la gente joven hoy las cosas están difíciles y no están comprando productos premium de ningún tipo, ni motos ni coches. En los últimos dos años hemos visto una caída importante en ese sentido. Antes de la crisis nuestra marca iba camino de volverse cada vez más joven. Particularmente en Italia y en España. Hoy los clientes se concentran en edades de entre 40 y 50 años. Pero creemos que cuando la crisis pase volverá la tendencia creciente de compradores más jóvenes.

P. ¿Cuán importante es el merchandising para el negocio de la empresa?

R. Tiene algo único: que no es solo un fabricante de motocicletas sino un estilo de vida. Se mete en la sangre de las personas. Es un caso muy fuera de lo común. Si vas a un rally, ves a personas con tatuajes de la marca. Por ello tenemos un libro de accesorios de un tamaño que sorprendería a cualquiera, con una gran variedad de opciones para que el dueño de una Harley pueda acomodar la moto a su medida. Las ventas que no corresponden a motocicletas son mucho más de lo que cualquiera pensaría. La ropa es muy importante y también hay fabricantes con licencias de la marca que pueden vender productos con su logotipo, desde ropa para niños a collares de perros o accesorios para viviendas.

P. El Gobierno de Estados Unidos ha sido históricamente un gran cliente y muchas veces una gran ayuda. ¿Cómo ha sido esa relación?

R. EE UU no es tanto un cliente como un sitio, aunque la policía suele comprar harleys. La empresa es muy importante para la economía estadounidense, como icono y como negocio. Nuestra sede está en Milwaukee y fabricamos casi la totalidad de las motocicletas en ese país. Hubo momentos, como en los ochenta, cuando el Gobierno ayudó ante los problemas de comercio y legislación antidumping con Japón. Se establecieron barreras arancelarias y no es ningún secreto que ello ayudó mucho a la firma. Hoy en día, hay mucha libertad, al Gobierno le interesa que a Harley-Davidson le vaya bien por ser una gran empresa, pero sin favoritismos.

Los moteros que bendecirá el Papa

Once décadas en el mercado no se cumplen todos los días. En Harley-Davidson son conscientes de que es un gran logro y para celebrarlo han organizado actividades en todo el mundo.

En Europa, la cita principal será en Roma, entre el 13 y el 16 de junio. Los moteros no solo disfrutaran de una visita primaveral a la capital italiana, además asistirán a un acto de bendición de las motocicletas a cargo del papa Francisco en la plaza de San Pedro (en el Vaticano), una fiesta en el puerto turístico de Ostia y conciertos en el Estadio Olímpico.

La cita más destacada en todo el mundo es la que reunirá a miles de aficionados de la firma entre el 29 de agosto y el 1 de septiembre. La gran fiesta de Milwaukee incluirá conciertos musicales en el Henry Maier Festival Park, un desfile de banderas por la ciudad y visitas al Museo Harley-Davidson.

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