La Cámara de Comercio de EE UU envía una carta al presidente del Gobierno

EE UU presiona a España para que suavice la futura la tasa Tobin

AmChamSpain, la Cámara de Comercio de EE UU en España, muestra en su carta una “profunda preocupación por las posibles consecuencias que puede provocar la implementación del ITF en la reactivación de la economía española”. La futura norma europea, que ya va por un segundo proyecto de directiva, establece una tasa del 0,1% en la compraventa de acciones y bonos, y un 0,01% para las operaciones con derivados.

La cámara estadounidense interpreta que con la actual redacción se verán afectados no solo los bancos y por tanto los costes que provocará no compensarán los ingresos fiscales previstos, que en el caso de España rondan los 5.000 millones de euro anuales. Señalan en su carta que el nuevo impuesto tendrá consecuencias graves para las instituciones financieras y para las empresas de todos los sectores que utilizan instrumentos financieros derivados para la gestión del riesgo, como por ejemplo los futuros y los seguros contra el impago (CDS).

La iniciativa, impulsada por 11 países de la zona euro, entre ellos Alemania, Italia, Italia o Francia, pretende precisamente desincentivar las finalidades especulativas de estos productos financieros, que en gran medida están detrás de crisis financiera actual. Los objetivos recogidos en el texto son “asegurar que las instituciones financieras realicen una contribución justa y razonable a la cobertura de los costes de la crisis”, para “crear desincentivos adecuados para las transacciones financieras que no contribuyen a la eficiencia de los mercados”.

La cámara de Comercio de EE UU propone un dialogo con sus socios para “clarificar y definir varios de los conceptos mencionados en la propuesta de directiva”. AmChamSpain integra a numerosas empresas españolas y estadounidenses con una facturación agregada del 24% del PIB nacional según sus propios cálculos.

El reciente endurecimiento del texto por parte de la Comisión Europea garantizar a los 11 países que sus entidades no esquivarán el impuesto deslocalizando algunas líneas de negocios ya provocó las iras del sector financiero internacional, en particular del estadounidense, que acusa a Bruselas de instaurar un impuesto "extraterritorial".

La nueva directiva somete a gravamen a todos los activos emitidos en los países donde se instaure la tasa Tobin, con independencia de la nacionalidad de las entidades que compren o vendan estos productos financieros.

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