El mercado cree que es el siguiente candidato a un rescate

Cinco razones que sitúan a Eslovenia al borde del rescate

El FMI estima que el sistema bancario necesita 1.000 millones de euros para recapitalizarse

La Comisión Europea prevé una contracción de la economía del 2% este año

La rentabilidad del bono a diez años se sitúa en el 5,2%

La primera ministra de Eslovenia, Alenka Bratusek..
La primera ministra de Eslovenia, Alenka Bratusek.. EFE

La lista de países rescatados en la eurozona podría no haberse terminado con Chipre. Ante una debilidad económica endémica en la región y los problemas que aflora el sistema financiero, los economistas prevén nuevos salvamentos. Y a ojos del mercado Eslovenia parece el candidato más probable. Así, otro pequeño país con apenas dos millones de habitantes tiene todas las papeletas para convertirse en el sexto país rescatado del euro.

Aunque el Gobierno esloveno está convencido de que puede eludir la ayuda “por sus propios medios”, varias son las razones por las que la conocida como joya del Este de Europa está en el punto de mira de los mercados.

Agujero en el sector bancario: La banca eslovena debe hacer frente a préstamos dudosos por importe de 7.000 millones de euros, una cifra prácticamente equivalente al 20% del PIB del país. En España, la morosidad de la banca supone el 10,7% del crédito, que equivale a 170.000 millones.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) cifra la recapitalización de los tres mayores bancos eslovenos (Nuevo Banco de Liubliana-NLB, Nova Kreditna Banka Maribor y Abanka Vipa) en 1.000 millones de euros, aunque la agencia de calificación de rating Fitch eleva la cifra a 2.000 millones y algunos analistas como los de Nomura, a 4.000 millones.

La pasada semana, el presidente de la Asociación de Banca de Eslovenia, France Arhar, admitió que el Ejecutivo debe actuar con rapidez para auxiliar al sector financiero del país si se quiere evitar el rescate. Asimismo, criticó la fórmula empleada en la reestructuración de Chipre, que incluye quitas a los depósitos superiores a 100.000 euros y que inicialmente preveía gravar los ahorros garantizados.

El nuevo Gobierno de centro-izquierda liderado por la primera ministra, Alenka Bratusek (que asumió el poder el pasado mes de marzo) estudia crear un ‘banco malo’ a partir del próximo mes de septiembre con el fin de sanear el sector bancario del país. El FMI ha reconocido que esta medida va por el buen camino, aunque es insuficiente.

Para la firma de análisis Nomura, Eslovenia puede ser la nueva Chipre, con la salvedad de que los activos de la banca suponen solo el 135% del PIB del país eslavo, frente al 700% en el caso de Chipre. Por su parte, el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, ha tachado de “abusivo” comparar el caso de Eslovenia con el de Chipre. Sin embargo, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) ha recomendado al país balcánico repetir los test de estrés a los bancos para despejar la incertidumbre sobre su solvencia.

Economía en recesión: El país eslavo prolonga su recesión. La Comisión Europea prevé una contracción de la economía del 2% este año, tras una caída del PIB del 2,3% en 2012, y que el déficit alcance el 5,1%. Además, la tasa de desempleo no deja de subir, siendo actualmente del 13,6%, y el mercado laboral no se recuperará hasta 2015.

La crisis económica que azota a Eslovenia desde 2009 ha provocado duras medidas de ajuste y reformas estructurales, que han desatado protestas y disturbios en las calles en los últimos meses. Los eslovenos entraron en el club europeo en 2005 y tres años más tarde adoptaron el euro. En aquel 2007 el PIB crecía a un ritmo del 6,8%.

La antigua república yugoslava supone tan solo un 0,4% del PIB de la eurozona, pero después de la experiencia de Chipre (representa incluso menos, un 0,2% del PIB) es posible que cualquier país, por pequeño que sea, pueda desestabilizar la región del euro. Además, contribuiría a elevar las tensiones en torno al futuro de la moneda única.

Según un informe del Instituto de Finanzas Internacionales (IIF, por sus siglas en inglés), Eslovenia resolvería parte de sus problemas con un mecanismo de rescate de la Unión Europea que permitiera la compra de deuda pública, ya que la deuda de las administraciones públicas podría superar el 80% del PIB en 2015.

Deterioro del nivel de solvencia: La solvencia del país se está deteriorando ante las especulaciones de los inversores sobre la crisis que atraviesa su sector financiero. Según datos de Bloomberg, los CDS (Credit Default Swaps o seguros de impago) de la deuda eslovena a cinco años llegaron a subir desde los 250 puntos básicos hasta los 414 en apenas quince días el pasado mes de marzo, en plena ebullición del rescate de Chipre.

Ahora se sitúan en los 362 puntos básicos, frente a los 268 de los CDS españoles al mismo plazo.

Necesidades de financiación: El Tesoro esloveno volvió a enfrentarse ayer a los mercados de capitales por primera vez en medio año con una subasta de deuda a corto plazo que no logró superar con éxito. El organismo colocó 56,6 millones de euros, muy por debajo del objetivo de 100 millones, y además a intereses más altos.

El Gobierno había evitado hasta ahora emitir deuda debido a que las tensiones habían elevado los precios. La rentabilidad del bono a diez años se sitúa en el 5,2% y el pasado 27 de marzo tocó un máximo del 6,31%, con lo que se acercan a los niveles que han desatado los rescates en otros países. Sin embargo, la primera ministra Bratusek reitera que hará “todo lo posible” para no tener que recurrir a la ayuda internacional.

El FMI estima que el Estado necesita 3.000 millones de euros este año para pagar vencimientos de deuda, recapitalizar los bancos y financiar su presupuesto. Cerca e 1.000 millones de euros de deuda vencen el próximo mes de junio.

Escándalo de corrupción: El país tampoco se libra de la inestabilidad política. El anterior gabinete conservador del primer ministro Janez Jansa no superó una moción de censura tras ser acusado de corrupción. Jansa no fue capaz de justificar el origen de parte de su patrimonio y el Parlamento encargó a Alenka Bratusek, del centro-izquierdista, formar un nuevo Ejecutivo.

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