Convulsión en la cúpula de la aerolínea
Luis Gallego, nuevo consejero delegado de Iberia, junto a Rafael Sánchez Lozano, hasta ahora primer ejecutivo.
Luis Gallego, nuevo consejero delegado de Iberia, junto a Rafael Sánchez Lozano, hasta ahora primer ejecutivo.

Dimite el consejero delegado de Iberia, Rafael Sánchez Lozano

Luis Gallego, consejero delegado de Iberia Express, es el sucesor

La renuncia se ha producido "de mutuo acuerdo"

Sánchez Lozano se marcha tras el acuerdo de ajuste laboral con los sindicatos

La tensión vivida en los últimos meses en torno a Iberia se ha cobrado una pieza mayor esta mañana. El consejero delegado deja la compañía, según ha informado a la CNMV International Airlines Group (IAG), holding en el que se integra Iberia. Rafael Rafael Sánchez-Lozano "ha decidido renunciar de mutuo acuerdo a su cargo de consejero delegado de Iberia y miembro del consejo de administración de IAG con efecto inmediato", dice la nora remitida al mercado.

Su sucesor es Luis Gallego, quien actualmente ocupaba el cargo de consejero delegado de Iberia Express, filial low cost de Iberia que acaba de cumplir 12 meses de operaciones. Gallego entra al mismo tiempo en los consejos de administración de Iberia e IAG. Willie Walsh, consejero delegado de esta última, ha agradecido los servicios prestados a Sánchez Lozano, quien ha capeado en los últimos meses tanto con IAG, como con el Gobierno, los sindicatos y la opinión pública la tramitación de un ajuste laboral de más de 3.100 personas en la aerolínea española. “Agradezco a Rafael su importante trabajo y compromiso con Iberia. El ha liderado la aerolínea durante un período muy difícil en medio de una profunda recesión y ha puesto en marcha el primer paso importante hacia la recuperación de la rentabilidad de Iberia”, ha declarado Walsh.

“Luis Gallego tiene una vasta experiencia en diversas aerolíneas internacionales. Jugó un papel decisivo como consejero delegado de Iberia Express, en la creación de una línea aérea que es un gran éxito. La compañía es rentable, puntual, goza de popularidad entre sus clientes y ha creado 500 puestos de trabajo muy necesarios en España", ha añadido el primer ejecutivo de IAG. Bajo su punto de vista, Iberia está entrando en su siguiente etapa de transición y el consejo de IAG ha encomendado a Luis Gallego el retorno de la compañía "al crecimiento rentable”.

Los objetivos marcados meses atrás por IAG hablan de un beneficio operativo de 300 millones de euros para Iberia en 2015, frente a las pérdidas de 2012. El holding declaró el año pasado unos números rojos de 923 millones ewspecialmente lastrado por lso resultados de su pata española de negocio.

Gallego tendrá que firmar en los próximos días mejoras de productividad de la plantilla

Esta mañana también hay declaraciones de Sánchez Lozano, quien dice estar "muy orgulloso de haber liderado Iberia durante tres años. Ha sido un privilegio trabajar para una gran compañía. Tras alcanzar el acuerdo con el mediador y la mayoría de los sindicatos, logramos un hito importante en el proceso de restructuración de la compañía. Iberia está iniciando ahora una nueva etapa y es tiempo de traspasar el mando a mi sucesor”.

En relación a su nueva responsabilidad, Luis Gallego ha expresado que "es un gran honor tener la oportunidad de liderar Iberia. La compañía tiene una red internacional envidiable y es líder en las rutas entre Europa y las dinámicas economías de América Latina. Como consejero delegado de Iberia Express, trabajé estrechamente con Iberia y espero conducir a la aerolínea hacia una nueva etapa y un futuro exitoso”.

Un claro mensaje de Willie Walsh

Iberia debe tener estructuras de costes de aerolínea 'low cost' para sobrevivir, a juicio de Willie Walsh, consejero delegado de IAG. El ascenso de Luis Gallego a consejero delegado es todo un mensaje en ese sentido: revolucionar Iberia para que compita con las crecientes Easyjet, Ryanair y con las rivales latinoamericanas. 

La dirección de Rafael Sánchez Lozano se ha quedado lejos del ajuste de personal anunciado el pasado mes de noviembre: 4.500 personas. Finalmente saldrán 3.141 empleados y lo harán por la vía de las prejubilaciones en lugar de a 20 días por año trabajado, tal y como han firmado empresa y sindicatos ante el mediador Gregorio Tudela y ante la propia ministra de Fomento, Ana Pastor.

Diversas fuentes aseguran que Sánchez Lozano había perdido la confianza de Walsh en los primeros compases de la negociación de los recortes, cuando el ejecutivo irlandés se mostraba inflexible en sus declaraciones desde Londres y el español aguantaba en Madrid la presión del Gobierno y de los sindicatos contra el recorte de más del 20% de la plantilla y de un 15% de la producción.

Iberia va a centrarse ahora en sus rutas más enfocadas al tráfico de negocios y buscará estrcuturas de costes semejantes a las de Vueling o a las de la propia Iberia Express. El nuevo consejero delegado, Luis Gallego, será quien remate la reestructuración al completar la negociación con los sindicatos sobre medidas para elevar la productividad de los más de 16.000 empleados que permanecerán en Iberia. De no llegar a un acuerdo, la empresa aplicará cuatro puntos porcentuales más a una rebaja salarial que ya es del 14% en el caso de pilotos y azafatas y del 7% para el personal de tierra.

Un ejecutivo en el ojo del huracán

Rafael Sánchez-Lozano no era un general del gusto de las tropas de Iberia. Llegó a la compañía en 2007 de la mano de Caja Madrid y comenzó a dirigirla como consejero delegado en 2009. Era el hombre de Rodrigo Rato en la aerolínea. Pero hoy ni está Rato, ni Bankia tiene el poder que tenía Caja Madrid antes de la crisis. De hecho, es un accionista de salida en IAG y quienes saben de los vientos que corren en el banco aseguran que ha sido un actor pasivo en la batalla laboral y política que se ha jugado y se está jugando en torno a Iberia.

Miles de trabajadores y todos los sindicatos achacan a la figura del ya ex consejero delegado, incluso más que a la del presidente Antonio Vázquez, los problemas que atraviesa la aerolínea. Durante las recientes huelgas por el ajuste laboral se le ha culpado de una integración con British Airways que la plantilla ve claramente desfavorable para la parte española. Además, se le acusa de no haber acometido a tiempo la renovación de flota o de actuar con prepotencia frente a los representantes de los trabajadores: "Esta empresa era ejemplar en sus relaciones con los empleados hasta que llegaron Antonio Vázquez y Sánchez Lozano", explican un delegado sindical de Iberia.

Sánchez Lozano es licenciado en Derecho y en Ciencias Empresariales por ICADE y amasa años de experiencia en el sector financiero y empresarial. Durante los últimos 12 años ha desempeñado diversos puestos ejecutivos y ha sido consejero de varias sociedades siempre vinculadas a Caja Madrid. Desde el año 2007 era miembro del consejo y de la comisión ejecutiva de Iberia en representación de Valoración y Control.

El 9 de julio de 2009 fue nombrado consejero delegado de Iberia, y en enero de 2011 entro como consejeto en el  holding IAG.

Sus últimas declaraciones públicas como jefe en Iberia llamaban al entendimiento entre dirección y plantilla para hacer una Iberia competitiva en el actual entorno de negocio.

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