Entrevista al secretario general de WWF España

“España va por un camino suicida en política energética”

Del Olmo critica la visión de que la creación de empleo justifica cualquier retroceso ambiental

El jefe de la ONG cree que el calentamiento global debe recuperar su lugar en la agenda

Juan Carlos del Olmo coordina La Hora del Planeta en España.  Juan Lázaro
Juan Carlos del Olmo coordina La Hora del Planeta en España. / Juan Lázaro

El Taj Mahal, el Empire State, la Puerta de Alcalá y millones de hogares en los cinco continentes. Todos quedarán a oscuras este sábado entre las 20.30 y las 21.30 para recordar al mundo que el planeta se sigue calentando. En España, el secretario general de WWF, la ONG que coordina la campaña llamada La Hora del Planeta, admite que aunque los 7.000 millones de habitantes de la Tierra se sumen a la iniciativa, eso no resolverá el problema del cambio climático, pero está convencido de que el esfuerzo vale la pena. “Hay símbolos muy pequeños que han cambiado el mundo”, afirma Juan Carlos del Olmo (Madrid, 1964). El líder de la organización cree que la crisis económica mundial ha desvelado la debilidad de los compromisos políticos con el medio ambiente y sostiene que es clave presionar a Gobiernos y empresas para que la protección de la naturaleza recupere su sitio en la agenda política.

Pregunta. ¿Cómo evalúa el compromiso actual de los empresarios españoles con el medio ambiente?

Respuesta. En los últimos años se ha evolucionado bastante. O bien porque la legislación se ha hecho más dura, o bien porque para acceder a determinadas subvenciones las empresas tienen que cumplir ciertos estándares ambientales. También porque los clientes lo exigen o por conciencia propia. Pero la crisis está demostrando cuán frágiles son esos compromisos. Empezamos a escuchar voces que dicen que cualquier cosa es justificable en favor del empleo y el dinero rápido.

P. En España, ¿Qué empresas son un ejemplo en materia medio ambiental?

R. Entre las no ejemplares destacan las energéticas. Las empresas que controlan el desarrollo energético del país están bloqueando el avance hacia un modelo limpio y renovable, y nos llevan a esta situación crítica en cuanto a cambio climático. Están en el lado opuesto de la sostenibilidad y en el lado equivocado. Manejarán un modelo energético agotado mientras les interese. Las que son ejemplo, por el contrario, son las de energías renovables, que están luchando contra viento y marea por las políticas de este Gobierno y del anterior de cargarse a las renovables. También las empresas del sector pesquero que están apostando por la pesca sostenible, las del sector forestal y las tecnológicas están avanzando mucho.

P. Dice que la crisis ha traído un retroceso en la política ambiental, ¿los recortes a los subsidios de las renovables son un ejemplo?

R. En realidad son resultado de las presiones del lobby energético que controla el sector en el país y que tiene de rehén al Gobierno, a este y al anterior. Mientras a ese lobby le interese el modelo que tienen creado, del gas, del petróleo y de la energía nuclear, nunca van a dejar que las renovables copen la cuota de mercado energético que necesitan para desarrollarse. El presupuesto es una excusa. España está en un camino suicida desde el punto de vista energético. Es una barbaridad que las empresas de nuestro país, como Abengoa, Gamesa o Isofotón, líderes en tecnología limpia, tengan que reducir sus plantillas, desinvertir en España e irse a otros países. Nos va a costar 20 años cuando queramos volver a estar en la vanguardia. Es un error táctico brutal. Las renovables viven una situación de inseguridad jurídica y de desamparo que es vergonzosa.

P. Alemania ha apostado por las renovables y muchos critican el coste para el consumidor. Las energías renovables que existen hoy, con sus costes, ¿pueden ser la solución?

R. Son mensajes interesados de determinados sectores para difamar a las energías renovables. Durante años los Gobiernos y nuestro Gobierno han estado apoyando otro tipo de energía: la nuclear o el carbón. Para el cambio de modelo energético es necesario que apoyemos de forma decidida las energías que tienen que despegar. Tenemos petróleo en España, el sol. Ahí es donde hay que poner todo el esfuerzo. Simplemente dejándoles un hueco, estas energías se abrirían paso. Si hacen falta ayudas para que despeguen, lo vemos perfectamente lógico. Todo con orden y haciendo las cosas bien. Pero ocurre que cuando intentan despegar, aparece una campaña bien orquestada para desacreditarlas. En España no se toman decisiones independientes sobre energía, nunca se han tomado. Ni en este Gobierno ni con el anterior, que tuvo una política energética que fue un caos.

P. Hoy en día hasta el Papa dice que los que tienen el poder deben preocuparse por el medio ambiente. ¿Qué falta para que los Gobiernos reaccionen?

R. Las religiones tienen un papel vital para generar un cambio en la opinión pública. Salvar el planeta debería ser una de las principales batallas de las Iglesias. Las principales causas de pobreza en el mundo están relacionadas con el medio ambiente. Lo que hay que hacer es creérselo. Nuestros Gobiernos, y los ciudadanos en general, no acabamos de entender que se trata de proteger los recursos de nuestra economía. Seguimos creyendo que el planeta es infinito.

Un día al año para hacerse oír

P. ¿Qué le diría a quienes desconfían de la trascendencia de campañas como La Hora del Planeta para la lucha por el cuidado del medio ambiente?

R. Claro que la campaña no soluciona el problema, pero es un símbolo muy poderoso. Hay símbolos hechos por una sola persona que han cambiado al mundo. Cuando al mensaje lo dan 1.200 millones de personas en todo el mundo le estamos diciendo a los Gobiernos que la gente quiere que hagan algo. Durante 364 días del año estamos dando mensajes muy sesudos. Queremos tener un día para algo más positivo y más lúdico.

P. ¿Cómo se lidera una campaña que se desarrolla en 152 países al mismo tiempo?

R. Funcionamos como una multinacional, con la única diferencia de que no repartimos beneficios y todo lo reinvertimos en nuestra causa. La campaña requiere un gran esfuerzo de coordinación, pero como llevamos siete años realizándola, ya está todo bastante previsto. Además, trabajamos durante todo el año para este día. No improvisamos nada.

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