El grupo se compromete a presentar las cuentas el próximo día 26

La banca contrata a KPMG para escudriñar los libros de Pescanova

La banca también contrata al despacho de abogados Freshfields

Pescanova facilitará el próximo martes un mapa de su deuda

Damm exige la convocatoria de un consejo y amenaza con tomar medidas

El presidente de Pescanova, Manuel Fernández de Sousa-Faro.
El presidente de Pescanova, Manuel Fernández de Sousa-Faro.

Las dudas que la propia Pescanova ha vertido sobre sus resultados y deuda han llevado a la banca acreedora a contratar a consultores y asesores legales externos para analizar los libros de la empresa.

 

Representantes del grupo de seguimiento de los 45 bancos acreedores de Pescanova, formado por CaixaBank, Sabadell, Popular, Bankia, Deutsche Bank, Royal Bank of Scotland (RBS) y Novagalicia, mantuvieron ayer en la sede de Sabadell en Madrid una reunión para tratar la crisis de la compañía presidida por Manuel Fernández de Sousa. A la misma, de acuerdo a fuentes financieras, que tuvo lugar entre las doce y las tres de la tarde, asistió el director financiero del grupo.

El ejecutivo de Pescanova se comprometió ante los bancos a presentar las cuentas del grupo relativas al pasado ejercicio reformuladas el próximo día 26, según las fuentes consultadas. Estas mismas fuentes aseguran que para cuatro días antes, el viernes 22, hay convocada una reunión en la que se prevé contar ya con la auditoría del grupo.

Las entidades financieras acordaron a su vez contratar a la consultora KPMG y al despacho internacional de abogados Freshfields para analizar las cuentas que presente la empresa gallega. En su página de internet Freshfields, con oficina en Barcelona, afirma contar con un “estrecho contacto con las autoridades regulatorias españolas, el Banco de España, la Comisión de Valores (CNMV) y las autoridades de competencia españolas”.

Pescanova hizo saltar todas las alarmas cuando el pasado 28 de febrero informó a la CNMV de que no había formulado las cuentas del ejercicio 2012. El 1 de marzo comunicó su entrada en preconcurso y el día 12 informó que había detectado “discrepancias entre su contabilidad y las cifras de deuda bancaria”. Además decía que había requerido “la asistencia de nuestros auditores, BDO Auditores SL, para poder evaluar y contrastar dichas discrepancias lo más rápidamente posible”.

BDO Auditores ha auditado las cuentas de Pescanova desde 2002 hasta 2011. La consultora, afirman fuentes cercanas a la empresa, está trabajando en la reformulación de las cuentas de 2012. “BDO sigue siendo el auditor de Pescanova y ahora tiene que emitir su informe de las nuevas cuentas”, explicaron.

Los bancos acreedores del grupo aseguran que los comunicados de Pescanova fueron “una sorpresa” y que temen que la deuda real del grupo supere los 2.500 millones de euros, dicen las fuentes.

La inquietud de la banca acreedora sobre la situación de Pescanova se ha extendido también al consejo de administración de la compañía.

Consejo extraordinario

El viernes pasado Grupo Damm, con el 6,1% de Pescanova, y el fondo Luxempart, con el 5,8%, enviaron un comunicado a la CNMV en el que indicaban que en el consejo celebrado el jueves por la empresa no habían ratificado ni votado la línea de reestructuración financiera de la compañía. Respondían así al comunicado de Pescanova del jueves por la noche, firmado por Manuel Fernández de Sousa, con el 14,4%, en el que se aseguraba que el consejo del grupo había acordado “por unanimidad ratificar la línea de reestructuración de su política financiera”.

Este martes la cervecera Damm ha enviado un burofax al presidente de Pescanova, Manuel Fernández de Sousa, en el que solicita la convocatoria de un nuevo consejo extraordinario de la firma gallega en el que se amplíe la información acerca del estado de las cuentas. La cervecera catalana advierte que tomará las medidas que considere pertinentes con el fin de forzar esta convocatoria, según informaron a Europa Press en fuentes del grupo cervecero.

El lunes la firma de capital riesgo Iberfomento aseguró a la CNMV en un hecho relevante que su representante en el consejo de administración de Pescanova se tuvo que ausentar del máximo órgano de gestión de la multinacional de alimentación a las 16.30 horas “sin necesidad de tener que delegar su voto y su representación para el resto del consejo”. En su comunicado indicó que durante el curso de la sesión y hasta el momento de ausentarse no compareció el auditor de Pescanova para informar directamente al consejo, “tal y como había solicitado Iberfomento, ni fue presentada ni sometida a votación propuesta alguna de reestructuración”.

La plantilla se moviliza en apoyo de la dirección

La plantilla de Pescanova expresó ayer su “confianza” y su “apoyo” a la dirección de la compañía y solicitó el cese de las “campañas interesadas” que, advirtieron, “ponen en peligro” sus puestos de trabajo.

Empleados de la multinacional gallega respaldaron ayer a las dos operarias que en el cambio de turno en la fábrica de Chapela (Pontevedra) de la compañía leyeron un comunicado, en castellano y en gallego, suscrito por los comités de empresa de la matriz y sus empresas asociadas, informó Efe.

En dicho comunicado los empleados solicitan “respeto” para el grupo Pescanova como “generador de empleo y riqueza” en Galicia, España y en todos los países donde se ha asentado, y reclaman la conservación de sus puestos de trabajo.

Muestran su “confianza” y “apoyo” en los órganos de dirección, representados por su presidente, Manuel Fernández de Sousa-Faro, y hacen votos para, “entre todos”, poder “superar esta situación de crisis en el menor tiempo posible”. Los trabajadores de Pescanova ratifican su “compromiso de trabajo diario para asegurar la actividad” del grupo y agradecen el apoyo recibido por los clientes y proveedores, así como de sus familiares y amigos. Tras la lectura del comunicado, ni empresa ni comité hicieron más valoraciones sobre la situación del grupo.

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