Tribuna

Capital riesgo para pymes y emprendedores

Uno de los elementos esenciales del apoyo a la pyme y al emprendimiento consiste en impulsar su acceso a la financiación con mecanismos que amplíen y complementen los préstamos bancarios. Así, la cláusula 27 del Memorándum de Entendimiento de noviembre del pasado año dice que “la intermediación financiera no bancaria debe reforzarse” y que habrán de prepararse “propuestas para el fortalecimiento de los mecanismos de intermediación financiera no bancaria, incluyendo los mercados de capitales y el capital riesgo”.

El capital riesgo es uno de los principales instrumentos de intermediación financiera no bancaria y, en concreto, el principal mecanismo para proporcionar recursos propios a las empresas no cotizadas, es decir, a la casi totalidad de las pymes y de las iniciativas de emprendimiento en España. En consecuencia, el apoyo al capital riesgo debe entenderse como una parte fundamental del apoyo a las pymes y al emprendimiento y, por tanto, como parte fundamental también del continuado esfuerzo por mejorar la competitividad de España y de las empresas españolas.

El sector de capital riesgo español está formado en la actualidad por alrededor de 180 sociedades. Durante sus más de 20 años de existencia, el sector ha invertido en miles de empresas españolas; al final del año 2011, la cartera de inversión del sector estaba compuesta por casi 3.500 empresas. La inversión del capital riesgo se dirige fundamentalmente a financiar el nacimiento y la expansión de las empresas en las que invierte (así, en el 92% de las 3.500 empresas mencionadas), y se dirige, sobre todo, a las pymes: el 62% de las 3.500 empresas tenía menos de 20 trabajadores, y el 85% menos de 200, al momento de la inversión.

"El apoyo al capital riesgo debe entenderse como una parte fundamental del apoyo a las pymes y al emprendimiento”

La evolución, en términos de crecimiento de las ventas, del beneficio y del empleo, es mejor –de media– en aquellas empresas que reciben la inversión del capital riesgo. Esto suele explicarse por factores característicos de la inversión del capital riesgo, como la mayor profesionalización de la gestión, la mayor estabilidad financiera, el apoyo a la internacionalización y la mejor alineación de intereses entre propiedad y gestión, entre otros.

En el entorno actual económico de recesión e incertidumbre financieras, nuestro sector está viendo muy perjudicada la captación de nuevos fondos para invertir, de manera que su función de proporcionar financiación a las pymes y al emprendimiento se encuentra comprometida. Por ello, la Asociación Española de Capital Riesgo (ASCRI), viene proponiendo desde hace unos meses ciertas medidas, algunas de las cuales, cabe decir, han encontrado un eco favorable en la Administración, que demuestra así su sensibilidad hacia las cuestiones relacionadas con el apoyo a las pymes y el emprendimiento. Así, cabe destacar:

♦ La iniciativa de crear uno o varios Fondos de Fondos públicos, que inviertan en fondos de capital riesgo españoles que, a su vez, inviertan en pymes y/o iniciativas emprendedoras. La participación de éstos en los fondos de capital riesgo en que invirtieran no podría exceder de un porcentaje máximo, de tal modo que se asegurase la participación de los inversores privados. El Fondo de Fondos público actuaría como elemento de atracción de la inversión privada, tanto española como, sobre todo, extranjera. El Fondo de Fondos público tiene precedentes de éxito en los países de nuestro entorno: en Francia, 'CDC Enterprise France' ha participado, desde su creación en 1994, en más de 220 fondos de capital riesgo, a través de los distintos fondos de fondos que gestiona, el último de los cuales (lanzado en 2010) cuenta con 760 millones de euros de capacidad de inversión. En el Reino Unido, 'Capital for Enterprise', establecido en 2008, gestiona 1.100 millones de libras, de los que 556 están comprometidos en 40 fondos de capital riesgo. Existen otros ejemplos en países como Alemania y Finlandia, cuyos Fondos de Fondos públicos están dotados con alrededor de 1,000 y 800 millones de euros respectivamente.

♦ El proyecto de favorecer la creación de nuevas empresas tecnológicas mediante un programa de incubadoras gestionadas por las entidades de capital riesgo que sean seleccionadas a tal efecto. Esta propuesta se inspira en el modelo israelí, cuyos resultados son de reconocido éxito.

Finalmente, ASCRI también ha propuesto:

♦ Aprovechar la trasposición al ordenamiento español de la Directiva AIFM, para mejorar algunos aspectos regulatorios del régimen de entidades de capital riesgo, como los relacionados con activos computables, por ejemplo.

♦ Incentivar las iniciativas emprendedoras y la participación de los 'Business Angels' en su financiación mediante la creación de determinados estímulos de orden fiscal.

♦ Fomentar la inversión de los Fondos y Planes de Pensiones y Empleo en capital riesgo. Los recursos de estos fondos y planes constituyen ahorro a largo plazo que se ve beneficiado por un diferimiento sustancial en la tributación de las rentas del trabajo. Se trataría de establecer estímulos que lograran que el porcentaje de los fondos y planes de pensiones y empleo invertidos en capital riesgo alcanzara niveles similares a los de otros países de nuestro entorno.

Carlos Lavilla es presidente de Ascri y CEO de Corpfin.

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