A fondo

Telefónica y Slim quieren ahorrar en el 4G en Brasil

Alberto Horcajo ha asumido toda la política financiera de la teleco española en el país

Cabinas de Telefónica en Brasil.
Cabinas de Telefónica en Brasil.

El nuevo gran jefe financiero de Telefónica Brasil, Alberto Horcajo, está a punto de asumir oficialmente el cargo. El consejo de administración de la mayor filial cotizada de Telefónica aprobó la pasada semana su nombramiento, tras la reorganización anunciada en diciembre, por la que se integraba en una única área la dirección financiera, la oficina del controlador y el departamento de relaciones con inversores.

Horcajo es uno de los directivos más veteranos de la operadora, donde ha ocupado diferentes cargos: presidente de Atento, director general de Recursos del grupo, director general de T-Gestiona y responsable de Servicios Globales. Es decir, es un experto en gestión. Entre sus nuevas responsabilidades figura la supervisión de la evolución económica-financiera y el control de la contabilidad de la filial.

Entre sus primeras tareas está el cerrar la alianza entre Telefónica y su gran rival, América Móvil, para compartir redes móviles en Brasil. Un acuerdo de trascendencia por varios motivos. Por un lado, porque ambas operadoras buscan acelerar el despliegue del 4G para cumplir las exigencias marcadas por el regulador Anatel. Por otro, porque dicho despliegue conlleva un esfuerzo financiero que tanto Telefónica como la compañía de Carlos Slim quieren reducir lo máximo posible.

Brasil es el país con la mayor superficie de toda Latinoamérica, además de contar con más de 262 millones de líneas. Telefónica, que tiene casi 76 millones de conexiones móviles en el país, invirtió 2.444 millones de euros en 2012, el 26% del total del grupo.

Con un esfuerzo inversor de gran calado como va a suponer el despliegue del LTE, parece normal que las compañías busquen ahorrar todo lo posible. Aquí no hay rivalidad entre Telefónica y América Móvil, como tampoco la había entre Telefónica y Vodafone en Reino Unido o entre la operadora española en Alemania y Chequia, donde también ha establecido acuerdos similares para compartir redes. TIM y Oi, rivales en Brasil de Telefónica y América Móvil, también negocian compartir infraestructuras.

Las estrategias de ahorro se están extendiendo a todas las áreas de Telefónica Brasil, en un momento en el que negocios como la telefonía fija están sufriendo caídas de ingresos por el endurecimiento de la competencia (en 2012 los ingresos de su negocio fijo bajaron un 7,8% frente a un crecimiento del 9,7% del segmento móvil). En 2012, los gastos por operaciones de Telefónica en Brasil subieron un 2,7% en 2012, si bien la empresa insistió a lo largo del ejercicio en la introducción de medidas para evitar el incremento (hasta septiembre, el crecimiento interanual de los gastos era del 3,2%).

Algunos movimientos no son fáciles. Telefónica realizó en 2012 una reestructuración de plantilla tras la integración en el año anterior de sus filiales Telesp y Vivo. Ahora ha puesto en marcha otro plan de bajas voluntarias que afectaría a un máximo de 1.000 personas. Esta será otra de las tareas a las que se va a tener que enfrentar Horcajo.

De igual forma, la compañía quiere mejorar su operativa comercial, ante la presión de grupos como la citada América Móvil, TIM y Oi. Por ejemplo, con ese objetivo, Telefónica Brasil firmó un acuerdo recientemente para introducir la tecnología de activación de clientes móviles de HP. El objetivo de Telefónica es reducir el tiempo de activación de nuevos clientes tanto en 3G, actual motor de crecimiento del móvil en Brasil, como del futuro 4G.

El objetivo final, en cualquier caso, es convencer a los inversores de que la estrategia es correcta. Tras el languidecimiento sufrido en la parte final de 2012, parece que las acciones de Telefónica Brasil están recuperando el pulso en Bolsa. Desde principios de año, los títulos se han revalorizado algo más de un 9%. Un respiro para el grupo.

Normas