Operaciones fraudulentas

La Policía desarticula a defraudadores de 12.000 euros en tarjetas de prepago

Los pakistaníes operaban con empresas reales de Madrid y Barcelona

En la imagen, un coche de la Policía Nacional.
En la imagen, un coche de la Policía Nacional. EFE

Tras medio año de investigaciones, la Policía Nacional ha desarticulado a un grupo de defraudadores de origen pakistaní que operaban en Madrid y Barcelona. Los siete detenidos defraudaron casi 12.000 euros mediante recargas a tarjetas de prepago que luego gastaban en empresas reales de su propiedad.

La operación policial se inició en agosto de 2012 cuando una operadora de telefonía presentó una denuncia. El ‘modus operandi’ consistía en que los defraudadores utilizaban datos falsos para darse de alta en las aplicaciones informáticas de empresas de telefonía y conseguir packs y saldo gratis que, una vez agotado, recargaban con datos de tarjetas bancarias obtenidas de modo ilícito. Posteriormente gastaban el dinero obtenido ilegalmente realizando llamadas masivas a números 800 que previamente habían contratado a través de tres empresas reales de su propiedad ubicadas en Madrid y Barcelona.

Según la Policía Nacional los detenidos inscribieron empresas reales en el registro mercantil con diversas ocupaciones que nunca llegaban a desempeñar y asignaban a estas compañías números de tarificación adicional para después recargar, a través de Internet y con datos falsos, numerosas tarjetas de prepago, con el fin de llamarse a sí mismos y conseguir fácilmente elevadas ganancias.

El grupo había dado de alta tres entidades como responsables del servicio número 8XX. Dos situadas en Madrid y una en una localidad de la provincia de Barcelona. Sin embargo, habitualmente cambiaban la sede de las empresas para evitar ser detectados.

En la investigación han participado el Grupo de Fraudes en el uso de las Telecomunicaciones, perteneciente a la BIT, en colaboración con Sección de Delitos Tecnológicos de la Brigada Provincial de Barcelona de la Jefatura Superior de Policía de Cataluña. En el botín estaban 1.552 tarjetas telefónicas de prepago y 52 terminales de telefonía móvil, además de documentación y tarjetas de crédito.

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