Saneamiento de las cuentas públicas

El déficit corriente cae un 80% por el tirón del sector exterior

La economía española encadena seis meses consecutivos con capacidad de financiación

El alza de las exportaciones y la caída de las importaciones rebaja un 40% el déficit comercial

El déficit corriente cae un 80% por el tirón del sector exterior

España cerró el pasado ejercicio con un déficit corriente de 8.257 millones, lo que supone un ajuste de un 80% respecto a la cifra registrada en 2011 (37.497 millones), según los datos hechos públicos esta mañana por el  Banco de España. Ese profundo ajuste se ha producido por la correción del déficit comercial, que mide la diferencia entre las exportaciones y las importaciones de bienes y servicios, y del déficit de la balanza de rentas, que mide la diferencia entre los ingresos y pagos registrados en un país en concepto de intereses, dividendos o beneficios.

El crecimiento del 4% de las exportaciones, unido a la caída del 2,3% de las importaciones por la brusca caída de la demanda interna, es lo que ha propiciado que el déficit comercial haya seguido la senda de corrección iniciada en 2007, pasando de 39.726 millones en 2011 a 24.927 millones en 2012. Y esa reducción habría sido mucho mayor de no ser por el incremento del déficit energético (España tiene que importar el 98% de la energía que consume). Si se descuenta ese efecto, España tendría superávit en la balanza comercial. De hecho cerró el pasado ejercicio exportando más de lo que importaba a países como Francia, Reino Unido, Portugal, Italia o Austria. El inicio de la crisis en 2007 coincidió con el máximo histórico del déficit comercial, por encima de 100.000 millones de euros. Desde esa fecha se ha reducido en 75.000 millones de euros.

El otro factor que explica la correción del déficit corriente es la balanza de rentas, cuyo saldo deficitario ha pasado de 26.105  a 18.447 millones en tan solo un ejercicio. Los intereses, dividendos o beneficios que los residentes españoles han ingresado a España han caído en casi 6.000 millones. Esa pérdida se ha visto compensada por el desplome de las rentas pagadas a residentes en el exterior, que cayeron en 13.564 millones de euros. El buen comportamiento de la balanza de servicios, cuyo superávit se ha incrementado en 5.300 millones, también ha servido para consolidar la reducción del déficit comercial.

Por su  parte, el superavit de la cuenta de capital, que recoge entre otros conceptos las transferencias de capital procedentes de organismos internacionales como la UE, se incremento hasta los 6.568 millones.

Si se suman los saldos de la balanza corriente y de capital, el resultado final arroja unas necesidades de financiación para la economía española de 1.689 millones, lo que representa un descenso del 96% respecto a lo registrado en 2011 (32.009 millones). De hecho, la economía española ha encadenado seis meses consecutivos con capacidad de financiación, lo que, a juicio de los analistas, es un síntoma de saneamiento y de recuperación del crecimiento. El secretario de Estado de Comercio, Jaime García-Legaz, apuntaba el pasado lunes en una entrevista con Cinco Días que la consecución de un superávit corriente era la antesala de la vuelta del PIB a tasas positivas. "En todas las crisis económicas, el PIB ha vuelto a crecer uno o dos años después de que haya un saldo positivo de la balanza corriente", apuntó.

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