Espera que el banco central no tenga que comprar bonos

Weidmann rechaza recortes de tipos para debilitar el euro

El gobernador del poderoso Bundesbank, Jens Weidmann, ha rechazado hoy que el Banco Central Europeo vaya a recortar tipos de interés solo para lograr que la moneda única europea relaje su cotización frente al yen o el dólar. Su tipo de cambio, asegura, está justificado por las perspectivas económicas.

Jens Weidmann, presidente del Bundesbank
Jens Weidmann, presidente del Bundesbank

El presidente del Bundesbank y miembro del consejo de Gobierno del Banco Central Europeo, Jens Weidmann, ha asegurado en una entrevista de la agencia Bloomberg que el organismo central de la zona euro no procederá a rebajas de tipos con el único propósito de desinflar el tipo de cambio del euro. Su fortaleza, asegura, "es un factor entre muchos que determinan los futuros índices de inflación", ha manifestado, "y con toda seguridad no vamos a permitir cualquier decisión política monetaria con un solo factor. Es más, Weidmann fue contundente: "Creo que los tipos de cambio del euro están en línea con los fundamentales. No se puede decir en realidad que el euro está sobrevalorado".

Estos comentarios se producen el día en que la cumbre del G20 se ha comprometido en el texto final de su reunión celebrada en Moscú este fin de semana a no fijar tipos cambiarios ni adoptar medidas como devaluaciones con fines "competitivos", respaldando así las variaciones de las monedas de acuerdo a lo que determine el mercado.

En todo caso, la moneda única se ha desinflado dos céntimos desde que el presidente del BCE, Mario Draghi, asegurase el 7 de febrero que su apreciación supone un riesgo para la inflación, lo que podría ser interpretado como una señal hacia una bajada de tipos. "No creo que Mario Draghi estuviese tratando de influir en la cotización", aseguró, señalando que el BCE "se va a abstener de manipular directa o indirectamente los tipos de cambio".

Compra de bonos

Weidmann, por último, asegura también que "espera" que el BCE no tenga que recurrir a la compra de bonos, algo a lo que el Bundesbank se ha negado siempre de plano. De hecho, el antecesor de Weidmann, Axel Weber, dimitió cuando el banco central aprobó el programa de compra de deuda. "La experiencia con anuncios similares es que es probable que un día tengas que enseñar tu mano".