La entidad dará a conocer sus resultados de 2012 ese día

El FROB baraja retrasar el precio de canje de los 'cocos' de Bankia al 28 de febrero

Cuánto se diluirá el peso de los actuales de Bankia se conocerá previsiblemente a finales de este mes. El FROB baraja dar a conocer el precio del canje de los 'cocos' por 10.700 millones el 28 de febrero, cuando la entidad publicará sus resultados de 2012. Después vendrá el canje de las preferentes y de la deuda subordinada.

Publicidad de la oferta de Bankia en una estación de cercanías en Madrid
Publicidad de la oferta de Bankia en una estación de cercanías en Madrid

Los bonos contingentes convertibles (cocos, en la jerga financiera) que Banco Financiero y de Ahorros (BFA) inyectó por 10.700 millones de euros a finales del año pasado en su filial Bankia todavía están en el aire. Deben convertirse en acciones antes de finales de marzo, después de que el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) previera en principio fijar el precio en enero. El FROB baraja dar a conocer el precio de canje una vez se hayan conocido las las cuentas públicas del conjunto de 2012, previstas para el 28 de febrero, según fuentes conocedoras de la operación. Un portavoz del Ministerio de Economía matiza, sin embargo, que aún no está fijada la fecha.

Las entidades nacionalizadas deben realizar una operación acordeón; es decir, compensar las pérdidas cargándolas contra su patrimonio neto, formado principalmente por el capital social, las reservas y la prima de emisión. Después, deben efectuar la ampliación para restituir los fondos propios. Pero para ello deberá conocerse el patrimonio neto de la entidad, y en el caso de Bankia el de cierre de diciembre será público el 28 de febrero.

A cierre de septiembre, su patrimonio neto ascendía a 5.281 millones. Con esta cantidad, le quedaría un capital social positivo de 1.133 millones de euros (5.281 millones menos los 4.148 millones de valoración negativa). El nominal por acción quedaría en 0,57 euros. Si se tomara este precio como referencia, Bankia tendría que emitir unos 19.000 millones de títulos, de manera que el peso de los pequeños accionistas -unos 350.000 con alrededor de 1.046 millones de acciones- quedaría diluido en más de un 95%. La dilución no es casual, sino un castigo en toda regla: "Se asegurará así el pleno respeto a los principios de prelación en la absorción de pérdidas [...] habida cuenta que los accionistas actuales serían los primeros en soportar costes de la reestructuración, al ver reducida su participación en el capital de la entidad".

La mala noticia para los particulares es que el patrimonio neto que se tomará como referencia no será el mencionado, sino el correspondiente a cierre de diciembre. Y será menor, puesto que Bankia también ha registrado pérdidas en el cuarto trimestre, que computan para mal en su patrimonio neto. El peor de los escenarios sería que este se sitúe por debajo de los 4.148 millones de euros. Entonces, el FROB tendrá que fijar un precio de forma arbitraria, como hizo con Banco de Valencia. La dilución en el capital que sufrirían los pequeños accionistas sería, por tanto, superior.

Canje de preferentes y deuda subordinada

Una vez efectuado el canje de los cocos, llegará la conversión de los híbridos (preferentes y deuda subordinada) por 6.500 millones de euros. El precio se fijará de acuerdo a la cotización en Bolsa de Bankia, de manera que no habrá margen para que los dueños de los híbridos pierdan ni ganen dinero de forma significativa, al menos respecto al precio de canje. Por ejemplo, Santander utilizó para fijar el precio de emisión la cotización media ponderada de los últimos ocho días de negociación. Los expertos advierten, en todo caso, que lo previsible es que, una vez canjeadas las preferentes y la deuda subordinada, el valor afronte un torrente de ventas en las primeras sesiones de negociación de los títulos nuevos.

El caso de Banco de Valencia

El patrimonio neto de Banco de Valencia ascendía a cierre del 31 de octubre a unos 1.400 millones, de manera que aún existía un desfase de más de 840 millones. El fondo de rescate español de la banca acordó entonces poner un valor nominal simbólico de 0,01 euros por acción. Ese fue el precio al que efectuó la ampliación el FROB con la que le inyectó los 4.500 millones de euros para posteriormente ceder la entidad financiera a La Caixa.