El FROB revela que ambas entidades tienen un patrimonio negativo

Caja España y Banco Gallego tienen un agujero de 438 millones

El FROB publicó el viernes las valoraciones realizadas por expertos independientes sobre cinco entidades financieras cuya viabilidad estaba en tela de juicio. Su veredicto es muy claro para Banco Ceiss (producto de la fusión de Caja España y Caja Duero) y Banco Gallego (filial de Novagalicia Banco): ambas están quebradas.

El presidente de Caja España Duero, Evaristo del Canto. Ceiss usa la reforma laboral para ajustar sus sueldos con Unicaja
El presidente de Caja España Duero, Evaristo del Canto. Ceiss usa la reforma laboral para ajustar sus sueldos con Unicaja

La primera tiene un patrimonio negativo de 288 millones de euros, y la segunda de 150 millones de euros. La parte positiva es que BMN, Liberbank y Caja 3 han arrojado un patrimonio positivo. En el caso de la tercera, ha resultado una sorpresa. Estas valoraciones servirán de base para la ejecución del apoyo financiero público.

Caja España Duero

El futuro de Caja España Duero sigue en el aire. Cinco años después de que la Junta de Castilla y León empujara a los dos líderes financieros regionales a fusionarse, aún no saben cuál será su destino. Con un agujero contable de 288 millones, las alternativas que tiene la entidad son dos: o bien termina completamente nacionalizada, para ser posteriormente vendida en subasta, o bien se integra antes con Unicaja, para luego recibir apoyos públicos.

Del dinero del rescate bancario ofrecido por Bruselas -41.000 millones de euros en total-, 604 millones le corresponden a Caja España Duero. Sin embargo, este dinero no será suficiente para cubrir todas las necesidades de capital, de acuerdo con el último dictamen.

El acuerdo de fusión con Unicaja (que se empezó a gestar a mediados de 2011) entró en el dique seco en diciembre. Sin embargo, la puerta no está del todo cerrada. De acuerdo con diversas fuentes financieras, todavía se está negociando para revisar los términos iniciales del acuerdo y poder cerrar la absorción antes de que llegue la ayuda europea.

Banco Gallego

La filial de la nacionalizada Novagalicia Banco presenta un patrimonio negativo de 150 millones. Sus accionistas eran conscientes de la situación. En una reciente asamblea, aprobaron ampliar capital en 170 millones de euros, para compensar las pérdidas registradas en 2012 (275 millones de euros).

El FROB, que controla el 49% del capital -a través de Novagalicia-, anunció que acudirá a la ampliación, aportando 70 millones de euros. Previsiblemente, el resto de socios no acudirá. El objetivo último es conseguir vender la entidad, para aliviar las cargas financieras que pesan sobre Novagalicia. El presidente del portugués Espirito Santo, Ricardo Salgado, reconocía esta misma semana que han mantenido conversaciones para adquirir Banco Gallego. Fuentes del sector apuntan a Banco Sabadell y CaixaBank como otros de los posibles interesados.

Caja3

La alianza de Caja Inmaculada (CAI), Caja Círculo y Caja de Badajoz se ha salvado de la quema. La entidad recibirá 407 millones de euros de Bruselas, pero no se verá abocada a la nacionalización, sino que podrá seguir adelante con su absorción por parte de Ibercaja. Según los cálculos del FROB, tras la inyección de capital, tendrá un patrimonio positivo de 370 millones. Caja 3, que pasará a ser una filial de Ibercaja, utilizará los fondos públicos para sanear su balance y reducir su estructura: tiene previsto prescindir de 592 empleados y cerrar 187 oficinas.

BMN y Liberbank

Los grupos liderados por Cajastur (Liberbank) y por Cajamurcia (BMN) fueron los mejor parados del conocido grupo 2. El primero tiene un patrimonio positivo de 1.113 millones de euros, y el segundo de 569 millones, por lo que pueden seguir en solitario, tras recibir el apoyo de los fondos de Bruselas. Liberbank ha tenido una inyección de 124 millones de euros, en forma de bonos contingentes convertibles, y BMN de otros 730 millones de euros. A cambio de la ayuda, deberán reducir su tamaño de media un 30%, concentrarse en el negocio minorista y salir a Bolsa, para poder devolver los fondos.