Rechazo unánime al ajuste

La asamblea del Sepla asegura que su batalla no será por los salarios

Más de 500 pilotos de Iberia, de un total de 1.400, ratificaron ayer en asamblea su rechazo frontal al plan de reestructuración de la compañía. Se mascaba ambiente de máxima gravedad ante el anuncio de que la aerolínea prescindirá de 537 de ellos. La posición del Sepla es que no saldrá nadie de Iberia si no es de forma voluntaria.

Sin embargo, el jefe sindical del Sepla en la aerolínea, Justo Peral, lanzó un mensaje interno que busca sintonizar con la sociedad: "El nuestro no es un problema de sueldos", proclamó. Y es que Iberia ha llevado buena parte de su discurso al terreno salarial al presentar a sus pilotos como una casta de privilegiados que ganan 200.000 al año, mientras los de Vueling, ejemplo a seguir en costes y productividad, ingresan poco más de 100.000. La compañía ha anunciado recortes del 25% al 35% en los salarios.

Los líderes sindicales desglosaron y desmontaron punto por punto el llamado Plan de Transformación y pidieron unidad ante lo que se avecina. Este mismo lunes, en cuanto se reúna la mesa de negociación, demandarán un "auténtico plan de viabilidad". Una de las principales quejas es la segregación de un 11% de la actividad, según cálculos del sindicato, hacia filiales como Express, Air Nostrum, o la propia Vueling. Todo manteniendo la estructura de la matriz, por lo que se han disparado los costes unitarios. Se demandará ahora la recuperación de esos vuelos, principalmente de corto y medio radio, lo que supondría salvar a 400 pilotos y facturar más.

Más allá de los próximos contactos con la cúpula de Iberia, Sepla está pulsando otras teclas: demanda la ruptura de la fusión con British Airways, aludiendo al "expolio" de Iberia por parte de su socio británico, y presiona al Gobierno para que acelere la restauración del laudo que, el pasado mayo, puso coto a la segregación de actividad de corto y medio radio a la low cost Iberia Express.

Las negociaciones concluyen el 31 de enero. La dirección de Iberia se ha encargado de recordar que no aceptará resistencia, bajo la advertencia de que el recorte puede ser aún mayor. El nuevo esquema de plantilla y producción debe estar operativo el 31 de marzo, para la campaña de verano.

La oferta de partida atiende la letra de la reforma laboral: 20 días por año trabajado y un techo de un año de salario en las indemnizaciones. Sepla, CC OO y UGT han creado una plataforma conjunta para defenderse.