En una semana el riesgo país repunta 28 puntos básicos

La prima supera los 400... ¿se acabó el voto de confianza a España?

Rescate sí, rescate no. Hace una semana todo apuntaba a que España estaba a las puertas de pedir su segunda ayuda a Bruselas. Pero pocos días después, las dudas acechan. El Gobierno dice que las necesidades de financiación están cubiertas y que no hay prisa. El mercado ya no lo tiene tan claro. La prima ha repuntado esta semana 28 puntos básicos hasta los 405. Los analistas esperan que el riesgo país de España siga oscilando entre los 400 y 420 en las próximas sesiones

Los rumores que circulaban por Europa hace una semana hacían prever que la activación del programa de adquisición de deuda española iba a producirse en cuestión de horas y así lo percibían los inversores. El mercado empezó a descontar la intervención y la prima de riesgo registró niveles que no veía desde marzo. En concreto el 18 de octubre tocó los 370 puntos gracias al descenso de la rentabilidad del bono español a diez años que pasó a situarse en el 5,3%. Se apostaba por la inmediatez de la intervención del regulador y algunos operadores buscaban hacer negocio.

Sin embargo, una semana después la certidumbre ya no es tal y lo ánimos empiezan a apagarse. Las dudas vuelven a hacer acto de presencia ante la ausencia de medidas concretas y la prima de riesgo española se anota nuevos ascensos. En concreto, ayer viernes llegó a superar los 415 puntos aunque terminó cerrando en los 405. En una semana, la rentabilidad del bono a 10 años ha pasado del 5,37% al 5,59% y el riesgo país ha escalado 28 puntos básicos, al pasar de 377 a 405.

¿A qué se debe esto? ¿Es una mera especulación o es que acaso los inversores se están poniendo nerviosos? La idea de que España terminará recurriendo a la petición del rescate continúa siendo la hipótesis con más adeptos, pero el desconocimiento de la fecha exacta y de cuáles serán las condiciones que se impongan a nuestra economía es la gran incógnita. La falta de una respuesta unida a los rumores que circulan en Bruselas, y de los que la prensa se hace eco, seguirán marcando el rumbo de las sesiones.

Javier Ferrer, jefe de la mesa de deuda de Ahorro Corporación, señala que la prima de riesgo continuará moviéndose en el entorno de los 400 y los 420 puntos en los próximos días o semanas a la espera de que el Gobierno confirme o no la petición de ayuda. El experto en renta fija cree que no se superarán los 420 porque los inversores especulativos tienen al BCE pisándole los talones. "En el momento en que el regulador intervenga los hedge funds desharían sus posiciones a corto".

Es decir, los especuladores no llevarán al bono español y al riesgo país a superar sus máximos porque en el momento en que eso se produzca, Mariano Rajoy podría pedir el rescate y Mario Draghi activar su programa de Operaciones Monetarias Directas (OMT, por sus siglas en inglés). La compra del regulador aplacaría las operaciones de los hedge funds y tanto la prima como el bono pondrían rumbo a las caídas.

Pero los expertos apuntan a más motivos. La holgura con la que el Partido Popular ganó en Galicia, y el batacazo del principal partido de la oposición en las elecciones autonómicas del domingo 21 de octubre han supuesto también un balón de oxígeno para Rajoy que, curiosamente, juegan en contra de la prima de riesgo. "Tras la elecciones hay ahora más incertidumbre", señala a Bloomberg un analista de Credit en Londres. "El mercado baraja ahora la posibilidad de que no vaya a haber ningún intento de pedir ayuda al menos en un mes. La incertidumbre es algo que un tenedor de bonos odia".

Junto a esto, el incremento tiene también justificación procedente de Francia, según señala Ferrer. Planean las dudas sobre el rating del país vecino, después de que S&P haya rebajado la nota y situado en perspectiva negativa la calificación de sus bancos. La agencia se apoyó en la exposición de las entidades a la economía de la eurozona así como el incremento de la presión sobre el sector financiero. Esta noticia ha provocado que los inversores más conservadores se refugien en el bund alemán. El spread entre Francia y Alemania, que en las últimas jornadas permanecía en los 62 puntos básicos, ha escalado diez puntos en una sesión.

El responsable de renta fija de Ahorro apunta a que cualquier duda que surja en la eurozona, por mínima que sea, se traducirá en un descenso de la rentabilidad del bund germano. Los inversores, sensibles a todas las noticia, se cobijan bajo el paraguas de la deuda alemana cuyos tipos se encuentran en mínimos históricos. De esta forma, las fluctuaciones en la rentabilidad del bono alemán repercuten de manera extraordinaria en la prima de riesgo de los países periféricos haciendo que oscilen con gran facilidad.

Tampoco han ayudado a despejar el panorama las declaraciones de Joerg Asmussen, consejero del BCE, que el viernes señaló que "el programa de compra de bonos no entrará a en funcionamiento de manera automática después de la petición formal de ayuda".