Se ha utlizado el veto en la negociación con la UE

España cede y respalda la propuesta alemana de crear una tasa Tobin

Finalmente, España ha dado su brazo a torcer con respecto a la propuesta alemana de crear un impuesto a las transacciones financieras, conocida como tasa Tobin. El ministro de Economía, Luis de Guindos, ha desvelado que el Gobierno de Rajoy ha utilizado el veto como baza en las negociaciones con la UE, aunque no ha revelado qué ha logrado a cambio del respaldo.

Un total de 11 países de la Unión Europea -entre ellos, España, Italia, Alemania y Francia- han acordado tras meses de negociaciones avanzar en la creación de una tasa a las transacciones financieras internacionales, cuyo objetivo es frenar la especulación y hacer que la banca asuma parte de los costes de la crisis. Una iniciativa que impulsó el Gobierno de Angela Merkel, con el apoyo de París, y que la canciller quería sacar adelante cuanto antes.

En principio, Italia había orquestado una rebelión contra el acuerdo, un plante al que se sumó España. El ministro de Economía, Luis de Guindos, ha señalado que la baza del veto ha formado parte de una estrategia de negociación con los socios europeos. "Las bazas negociadoras han que guardarlas hasta el último minuto", aseguró Guindos durante una rueda de prensa, si bien no ha desvelado las contrapartidas logradas a cambio del apoyo a la tasa Tobin. En cualquier caso, estarían relacionadas con el calendario de implementación de la unión bancaria o bien sobre la intervención del Banco Central Europeo en el mercado de deuda para frenar la escalada de la prima de riesgo.

El resto de Estados miembros se queda fuera de esta "cooperación reforzada" por considerar que la tasa provocará que la industria financiera se deslocalice fuera de la UE. "No estamos en contra de las tasas al sector financiero", ha dicho el ministro británico de Finanzas, George Osborne, que lidera a los países de este grupo.

"Pero nuestra posición es que sólo consideraremos sumarnos si todos los centros financieros del mundo la implantan, como Nueva York, Singapur, Shanghái y Hong Kong", ha alegado Osborne durante el debate público.

El lanzamiento de la "cooperación reforzada", mecanismo que permite sortear el veto de países como Reino Unido, exigía la participación de al menos nueve Estados miembros. Hasta ayer, Alemania y Francia, promotores de la iniciativa, habían logrado convencer además a Portugal, Grecia, Eslovenia, Bélgica y Austria. En el debate de hoy han acabado sumándose otros cuatro países: además de Madrid y Roma, Estonia y Eslovaquia.

Según la propuesta de Bruselas, la tasa gravaría con un tipo del 0,1% las compraventas de acciones y bonos y con un tipo del 0,01% las de derivados. El nuevo impuesto, si se hubiera implantado en toda la UE, generaría unos ingresos de 55.000 millones de euros al año, y la Comisión quiere dedicar una parte a financiar el presupuesto de la UE.

Tanto Reino Unido como Polonia, que tampoco quieren implantar la tasa, han anunciado que no obstaculizarán su puesta en marcha en los países que así lo deseen, pero Osborne ha avisado de que podría provocar pérdidas por valor del 3,5% del PIB.

La puesta en marcha de la denominada tasa Tobin volverá a discutirse en la reunión de ministros de Economía del 12 de noviembre.

Guindos ha pedido ha pedido que la tasa a las transacciones financieras sea "razonable" para evitar "efectos negativos" en los flujos de capital.

"Esto tiene que hacerse de forma coordinada entre la mayoría de los países europeos para evitar efectos distorsionantes sobre los movimientos de capital y también se tiene que establecer sobre una base, de tipo de transacciones, que sea razonable a efectos de evitar los efectos negativos que podría tener desde el punto de vista de los flujos financieros", ha explicado en rueda de prensa.