Entre 1.500 y 1.750 millones de euros en títulos a 6 y 18 meses

Portugal regresa a los mercados para emitir bonos al plazo más largo posible

Portugal vuelve a emitir deuda pública este miércoles, dos meses después de la última vez que lo hizo, con una subasta que incluirá una línea de bonos de hasta 18 meses, el plazo más largo posible en estos momentos, con la que quiere conocer la reacción de los mercados.

Según el Tesoro luso, la emisión será de entre 1.500 y 1.750 millones de euros en títulos a 6 y 18 meses, que en la subasta precedente fueron colocados con una rentabilidad del 2,29% y del 4,53%, respectivamente.

Los analistas estarán especialmente atentos al resultado que obtenga la venta a los inversores de sus bonos a 18 meses, ya que Portugal debe volver a emitir deuda a largo plazo -es decir, con un vencimiento superior a dos años- a partir del segundo semestre del próximo año.

El país no necesitado emitir títulos a largo plazo desde que solicitara el rescate financiero, en abril de 2011, y obtuviera una ayuda de la UE y el FMI de 78.000 millones de euros, con una tasa de interés a priori más baja de la que presumiblemente lograría de acudir al mercado.

Analistas, agencias de calificación e inversores dudan de las posibilidades de que Portugal logre ya el año que viene colocar su deuda a largo plazo a una rentabilidad asequible, lo que abriría las puertas a una nueva petición de ayuda, mientras que el Gobierno luso rechaza esta hipótesis tajantemente.

Precisamente para ver la reacción de los mercados, el Ejecutivo luso aprobó este año ampliar el plazo máximo de sus títulos a corto plazo de 12 a 18 meses.

Uno de los argumentos esgrimidos por el Ejecutivo portugués para sustentar su optimismo es la evolución de los intereses a los que se cotiza su deuda en el mercado secundario, donde se compran y venden los títulos adquiridos previamente en subastas públicas.

La rentabilidad de las obligaciones lusas caía hoy ligeramente en todos los plazos después de las subidas registradas ayer.

De esta forma, sus títulos a diez años se adquirían al 8,36%, a cinco años al 6,47%, y a dos años al 4,71%.

Estas tasas reflejan una bajada muy pronunciada respecto a finales del mes de enero, cuando alcanzaron su máximo histórico.