La francesa Coyote firmó con los fabricantes un acuerdo de licencia

Los coches de Renault y Peugeot traerán de serie un avisador de radar

En los próximos días se venderán los nuevos Clio de Renault, que traen de serie una tableta conocida como R-Link. Entre las aplicaciones incorporadas se incluye la de Coyote, la comunidad de conductores nacida en Francia que avisa de incidencias de tráfico, incluidos los radares móviles. Al Clio seguirán el Zoe, también de Renault, y los Peugeot 308, a los que se irán sumando otros modelos de ambos fabricantes franceses.

Los coches de Renault y Peugeot traerán de serie un avisador de radar
Los coches de Renault y Peugeot traerán de serie un avisador de radar

La comunidad Coyote, como gustan llamarse, nació en Francia en 2006 como una forma de defenderse de la presión de los radares móviles. La idea es sencilla. Los conductores disponen de un dispositivo -que intercomunica en tiempo real a todos los usuarios entre sí y con un servidor- que permite con solo pulsar un botón alertar de cualquier incidente de tráfico a todos los coyotes en un radio de cinco kilómetros a la redonda en ciudad, y varios kilómetros en carretera. Incluida la presencia de un radar móvil. Alejandro García Roque, director de Coyote en España y Portugal, explica gráficamente que se basa en la misma solidaridad que antaño movía a muchos conductores a cambiar las luces para avisar de la presencia de la pareja de motoristas.

Coyote cuenta ya con 243.000 usuarios en España y 1,7 millones entre Francia, Italia, Alemania, España y Bélgica. Mientras más sean, más eficiente será el sistema, pues más coyotes estarán circulando. La evidencia está en Francia donde hay algo más de un millón de vehículos con el dispositivo. En busca de esa masa crítica, Coyote ha puesto a disposición de cualquier propietario de un smartphone una aplicación (iCoyote) que permite el mismo mecanismo, pero gratis. Ya hay medio millón de personas que se lo han descargado en España, aunque en el plazo de seis u ocho meses pasará a ser de pago, como otras muchas aplicaciones para móviles.

Pero el número de usuarios del sistema crecerá de una forma exponencial gracias a los acuerdos firmados por Coyote con dos automovilísticas francesas. En diciembre pasado, Renault contrataba la licencia de la "comunidad de conductores" para incluirla en su R-Link, una tableta que se incorporará de serie en los nuevos modelos y que incluye entre las aplicaciones la de Coyote. El nuevo Clio, que se pone ya a la venta, es el primer modelo con el dispositivo y este año se sumará el nuevo eléctrico de la marca, el Zoe.

PSA PEUGEOT CITROEN 17,60 0,57%
RENAULT 22,42 3,77%

El caso de Peugeot aún tardará un poco más, pues según García Roque se implantará en el nuevo 308. En Peugeot España desconocen el acuerdo con Coyote, pero confirman que el 308 viene con el sistema Peugeot Connect Apps, una tableta similar a la de Renault que ya se ha implantado en el 208, puesto a la venta en primavera. No obstante, el 208 no trae entre sus aplicaciones la de Coyote. El Peugeot 308 está previsto para 2013.

La intercomunicación entre vehículos es un proceso imparable en la industria del motor, por lo que el sistema de Coyote que mantiene informado de las incidencias del tráfico al instante se convierte en una herramienta interesante. Eso explica que Coyote esté en conversaciones con un tercer fabricante, en este caso japonés, aunque el directivo español no desvela el nombre. En cualquier caso, la presentación oficial de los acuerdos de Coyote con Renault y Peugeot será en septiembre en el Salón internacional del automóvil de París.

Hace 20 días Coyote ha modificado la comercialización de sus dispositivos en España. Hasta ahora se compraba el aparato por 199 euros y se abonaba una cuota anual de 99 euros. Pero dada la crisis en España, la central ha permitido que a diferencia del resto de los países, aquí se limite a un desembolso inicial de 299 euros, pero sin cuotas.

La DGT valora prohibir los detectores de radares aprobados hace dos años

Existe una confusión generalizada sobre los sistemas existentes para combatir los radares. Hay tres. El primero es un inhibidor, totalmente prohibido y con fuertes multas, que intercepta la señal del radar e impide a la policía recibir los datos. El segundo es el detector, permitido en España y Reino Unido, e ilegal en el resto de Europa. El aparato hace un barrido de frecuencias y si detecta la K o la K2, la que usan los radares, pita, aunque no localiza los nuevos radares por láser. Alejandro García Roque declara a CincoDías que Tráfico está sopesando prohibirlos tras haber sido legalizados hace dos años. El tercer sistema, los avisadores, son legales y, dependiendo del fabricante, anuncian la presencia de un radar, generalmente fijo o de tramo. Coyote va más allá, pues son los otros conductores los que alertan de uno móvil.