Pequeños Gigantes | Ultramagic
¿Quieres hacer una travesía en globo?
¿Quieres hacer una travesía en globo?

¿Quieres hacer una travesía en globo?

Ultramagic se sitúa entre los primeros fabricantes de aerostatos de aire caliente de todo el mundo

Cinco semanas en globo, la famosa novela de Julio Verne, se podría decir que fue la inspiradora de la empresa fabricante de aerostatos Ultramagic, según cuenta su director general y uno de los socios fundadores, José María Lladó. La aspiración de realizar la travesía que recoge el relato, entre Zanzíbar, en el océano Índico, y Tanzania, motivó que un grupo de tres amigos fabricara su primer globo aerostático en 1979. No fueron cinco semanas de viaje, sino once meses, y no llegaron a Tanzania, sino al Congo; pero a la vuelta, el proyecto de negocio ya estaba prácticamente gestado.

Aunque la compañía comenzó su andadura, en 1983, con el objetivo de fabricar ultraligeros (de ahí su nombre), pronto se dio cuenta de que era más operativo fabricar dirigibles. En 1984 confeccionó su primer globo y desde entonces tiene a sus espaldas una producción de 1.800, unos 100 anuales.

La salida al exterior fue uno de los primeros retos que se marcó la compañía y también la única alternativa. Enseguida tuvo claro que en España no había mercado suficiente para sus productos, y prueba de ello es que aquí apenas vende el 15% de su producción (25% antes de la crisis). "Este desafío no fue precisamente fácil", recuerda Lladó, "pero nos ha permitido tener clientes en todo el mundo". Cuando en 1986 comenzó a exportar, se encontró con el hándicap de que España proyectaba la imagen de productos de baja calidad. Algo muy nocivo en esta actividad, ya que "las personas que vuelan tienen que tener plena confianza en los productos", asegura su fundador.

Fabrica unos 100 globos anuales, de los que solo el 15% se vende en España

Los globos exigen una certificación de la Dirección General de Aviación Civil (hoy expedida a nivel europeo), que entonces no ofrecía las suficientes garantías en el exterior. Reuniones de hasta dos días, con 16 personas, multitud de pruebas de vuelo, cuantiosa documentación, inspecciones, etc., son algunos de los escollos que la compañía tuvo que resolver para abrir su producción a nuevos mercados.

La falta de materiales en España fue otro de los inconvenientes con los que se encontró Ultramagic, que inmediatamente incorporó nuevas tecnologías en su producción, como equipos en tres dimensiones. Tenía que comprar fuera porque aquí los materiales eran muy caros, sobre todo el nailon, una de las partes más importantes de los globos. De hecho, aún no han encontrado proveedores en España que ofrezcan este material a buen precio, asegura. Por eso, al igual que el resto de los 11 fabricantes internacionales más destacados, se abastece principalmente en Suiza, Alemania, Gran Bretaña y Francia.

Hoy uno de los escollos que aún sigue lacrando su actividad es la dificultad que tienen sus clientes extranjeros, que son muchos, para conseguir los visados. "Debería bastar con el aval de la empresa española", reclama Lladó.

Academia para aprender a ser piloto

Además de la fabricación y venta de globos, Ultramagic también cuenta con una escuela de pilotos de aerostatos. Es frecuente que muchos compradores de globos realicen este curso, que cuesta unos 5.000 euros, según explica Lladó, ingeniero aeronáutico y uno de los instructores del centro.

Los cursos para obtener la licencia constan de una parte teórica, que incluye conocimientos de navegación aérea, meteorología, conocimientos del mecanismo del globo, de espacios aéreos, así como normas para entrar en los aeropuertos, etc. La parte práctica exige 14 horas de vuelo, repartidas en travesías que duran entre hora y media y dos horas cada una. El número de alumnos que cada año realizan estos estudios, que implican un examen, es de 15 personas y el tiempo necesario para obtener el título va de dos a tres semanas.

Otra de las actividades de esta empresa, que posee dos naves en Igualada (Barcelona) de 1.500 y 1.000 metros cuadrados, respectivamente, está relacionada con el mantenimiento de los globos. Cuenta con una certificación de calidad que le autoriza para llevar a cabo las revisiones anuales que tienen que pasar los globos para renovar el certificado de aeronavegabilidad a nivel europeo.

Otro de los frentes abiertos por la compañía es la apuesta por el reciclaje. Ultramagic está sopesando la posibilidad de reinvertir en este capítulo, con el objetivo de solucionar el dilema de qué hacer con los globos una vez que hayan acabado su vida útil. De momento está recopilando ideas, y para ello se está ayudando de un concurso, en el que ha incluido el apartado de reciclaje. Uno de los proyectos contempla el de la reutilización de globos viejos para el montaje de carpas.

Datos básicos

Tipología. Deportivo, comercial y de pasajeros son los tres tipos de globos que fabrica Ultramagic. Los deportivos son utilizados por particulares para acudir a festivales o hacer travesías (en los Pirineos, los Alpes...). No tienen mucha salida en España. Los de pasajeros tienen más aceptación, ya que son usados en el sector turístico; estos globos más grandes (entre 10 y 28 personas) suponen el 40% de la producción. En cuanto a los comerciales, son los bancos, concesionarios e incluso las autoescuelas algunos de sus asiduos clientes.

Precio. Entre 30.000 y 100.000 euros cuestan los globos, según el tamaño, cantidad de la que los clientes tienen que adelantar el 30% en el momento del encargo; el tiempo de fabricación oscila entre una semana y un mes. También produce unos 300 hinchables al año.

Negocio. A casi cinco millones de euros ascendió la facturación de la compañía el año pasado, una cifra que ha mantenido desde 2007 y que espera mejorar este ejercicio. Hasta el momento, la empresa ya tiene encargados más de 80 globos, pero el tercer trimestre es una incógnita, señala Lladó. Ultramagic cuenta con una plantilla de 44 personas, entre ellas, cinco ingenieros aeronáuticos, diseñadores que también trabajan con 3D, cosedoras, etcétera.