Aplazada la prórroga de la ayuda de 400 euros a los parados

Rajoy: "No he tomado ninguna decisión sobre el rescate"

El presidente del Gobierno exige al Banco Central Europeo más información sobre sus planes de intervención en el mercado secundario. Sostiene que ha pedido a Bruselas una aceleración en la implementación de la unión bancaria y del supervisor bancario comunitario, lo que permitiría las ayudas directas a la banca.

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, en su comparecencia después del Consejo de Ministros
El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, en su comparecencia después del Consejo de Ministros

Rajoy no ha pedido el rescate. El presidente del Gobierno ha comparecido por primera vez tras un Consejo de Ministros, para hacer balance de las medidas tomadas hasta ahora y descartar la idea de que solicitaría una ayuda financiera a Europa para ganar liquidez.

Tras la decisión de ayer del Banco Central Europeo de vincular cualquier compra de deuda a la petición forma del ayuda al fondo de rescate, Mariano Rajoy se ha limitado a señalar que necesita más información antes de tomar cualquier decisión. "Quiero conocer las medidas adicionales de política monetaria y valorarlas. Pero vistas las circunstancias, aún no hemos tomado ninguna decisión", ha afirmado el presidente del Gobierno.

"Hay un cambio importante porque nadie antes había dicho que el BCE pudiera actuar en el mercado secundario de deuda", se ha congratulado Rajoy, aunque ha insistido en la necesidad de que se aclare qué modalidades de crédito podría aportar el órgano regulador. "Necesitamos tener el mayor número de información posible y saber exactamente de qué estamos hablando", ha expuesto.

Ni lo pide, ni lo descarta. Esta es la respuesta al guante lanzado ayer por Mario Draghi, que dijo estar dispuesto a intervenir a través de las llamadas medidas extraordinarias siempre y cuando previamente se haya solicitado la ayuda al fondo de rescate por parte de los respectivos Estados. Las declaraciones de ayer del gobernador del BCE provocaron un aumento de la tensión en los mercados, destando las especulaciones sobre el siguiente escalón al que se enfrentaba España.

"Haré lo que convenga al interés general de los españoles", ha declarado Rajoy preguntado explícitamente por el rescate y ha recordado que ya aceptó una ayuda hace unos meses para poder financiar a los bancos porque "creía que era importante".

Mariano Rajoy ha señalado además que ya ha exigido a Bruselas una aceleración de la unión bancaria aprobada en la cumbre europea del 28 y 29 de junio. El presidente del Gobierno reconoce haber pedido formalmente tanto al presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, como al presidente de la Comisión Europea José Manuel Durao Barroso que el mecanismo de unión fiscal y bancaria se debata ya en octubre y se apruebe en el último consejo europeo del año, en noviembre, en lugar de dejarlo para 2013, como estaba previsto.

Los plazos son importantes porque una vez implementada la supervisión bancaria europea los fondos europeas podrán inyectar directamente dinero en las entidades bancarias, sin pasar por el Estado. "Es urgente crear un mecanismo de supervisión bancaria porque tenemos la necesidad de mejorar nuestro acceso a la financiación", ha sentenciado.

"Comparezco para hacer un breve balance de la situación, como es habitual en estas fechas", ha anunciado el presidente del Gobierno, solo y en su primera comparecencia tras un Consejo de Ministros. "Hemos vivido con una excesivo crédito", ha dicho Rajoy, en alusión a las causas que han desembocado en la crisis, según el presidente del Ejecutivo.

"Lo más importante de la situación económica actual es el paro y los millones de personas que lo sufren, pero no podemos arreglar esta situación si no actuamos sobre las variables macroeconómicas: el déficit y la prima", ha anunciado Rajoy, que ha hecho hincapié en el excesivo gasto público y demasiado elevada deuda exterior: "No pararé de insistir en que hay que reducir el déficit público".

Rajoy ha detallado el gasto y los ingresos del Estado, con un balance de más de 91.000 millones de euros de déficit y 900.000 millones de deuda externa. "Estas dos cifras son el mayor problema de la economía de nuestro país, hemos gastado mucho más de lo que ingresamos", ha declarado para continuar constatando la dificultad de España para financiarse "por los demasiado elevados costes de los intereses", creando un déficit "que no podemos mantener".