Dificultaría la compra de deuda por el fondo de rescate

Berlín ratifica su rechazo a dotar el MEDE de licencia bancaria

El ministerio alemán de Finanzas ratificó hoy su estricto rechazo a dotar el Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE), o fondo permanente de rescate, de una licencia bancaria, después de que el diario Süddeustche Zeitung informase de la existencia de tales supuestos planes.

La regulación del MEDE no permite tal licencia bancaria, apuntaron fuentes del ministerio, y tampoco se están manteniendo conversaciones en esa dirección. El departamento de Finanzas respondió así a las informaciones difundidas en la edición de hoy por el mencionado rotativo, según el cual varios países de la zona euro están presionando en esa dirección como fórmula rápida para atajar la crisis de la deuda.

Una licencia bancaria, de acuerdo con esas informaciones, permitiría aumentar la fuerza económica del fondo permanente para afrontar la crisis, a través de compra de deuda soberana.

El MEDE, según el modelo sugerido, apoyaría a los estados en crisis a través de la compra de títulos de deuda soberana con el propósito de presionar a la baja las rentabilidades, argumenta Süddeutsche.

Además, el MEDE estaría autorizado para recibir créditos del Banco Central Europeo (BCE) de manera ilimitada ofreciendo como garantía los títulos de deuda, lo que en la práctica aumentaría de forma ilimitada la liquidez del fondo.

Los defensores de ese modelo consideran que el mero hecho de que se le diese al MEDE una licencia bancaria de esa naturaleza tranquilizaría la situación en los mercados. Los planes estarían dirigidos ante todo a estabilizar la situación de España e Italia.

Los partidarios del plan consideran que se debe evitar a toda costa que España tenga que solicitar un rescate que vaya más allá de la ayuda a los bancos que ya se ha aprobado.

Tanto el gobierno alemán como el Bundesbank se han expresado reiteradamente contra esa posibilidad por el peligro a efectos inflacionista, porque consideran atenta contra la independencia del BCE y con el argumento, además, de que no es compatible con los Tratados europeos.

Los tratados prohíben al BCE la financiación de los presupuestos de los estados de la zona del euro.