Según El País necesita 64,7 millones para julio y agosto

Telemadrid desmiente que esté al borde de la quiebra

El diario El País ha desvelado que la deuda de la televisión pública madrileña necesita urgentemente 88 millones de euros para evitar la quiebra. Telemadrid ha desmentido el riesgo de quiebra, alegando que tan solo se trata de una falta de crédito.

Logotipo de Telemadrid
Logotipo de Telemadrid

Según El País, la situación económica de Telemadrid es insostenible. De los 88 millones que necesita Telemadrid, 64,7 millones de euros es la cantidad que le hace falta al ente público para este mes de julio y el mes de agosto. La suma está destinada a abonar las nóminas (4,9 millones), los seguros sociales e impuestos (5,5), el pago a acreedores (15,4) y al cumplimiento del crédito contraído con el banco alemán LandesBank que asciende a 34,5 millones de euros, al que hay que sumar 3 millones más a corto plazo de Banesto y 1,3 por los intereses de los créditos.

El País informaba de que de todos los créditos que tiene concedidos Telemadrid, tan solo Bankinter está dispuesto a renovarlo. No bastan, por tanto, los 19,9 millones que el ente va a recibir de la Comunidad en concepto del contrato programa del segundo trimestre. El plan de la directiva de para salvar la situación crítica, se necesitan 44,9 millones urgentemente, pasa por recibir la ayuda de la Comunidad y que sea ésta la que consiga financiación para el ente público.

Desde Telemadrid se han apresurado a emitir un comunicado en el que se niega que la cadena pública esté en riesgo de crisis y se califica la financiación a través de la Comunidad de Madrid como "una fórmula financiera que no tiene nada de particular". Además, en el comunicado se lamenta la "interpretación torticera y malintencionada de una situación que no tiene nada de extraordinario".

En la información de El País, se recogen las declaraciones del consejero socialista Sotillos, que además de pedir la dimisión de del director de Radio Televisión Madrid (RTVM), José Antonio Sánchez, para evitar que se señale a los trabajadores como causantes de la crisis, considera que el plan de la directiva responde a la voluntad de privatizar la RTVM, previo ERE para sanear la compañía.

El directo de la RTVM declaró en mayo que no tenía intención de preparar un expediente de regulación de empleo, pero que consideraba muy difícil abaratar los costes sin reducir la plantilla.

La crisis de la radiotelevisión pública madrileña se agrava con la ley audiovisual en trámites parlamentarios, en la que se establecerá la prohibición de recurrir al endeudamiento por parte de los medios de comunicación autonómicos.