Vicente del Bosque, seleccionador nacional de fútbol

"No hay éxito sin complicidad"

Le aplauden allí donde va. Ayer fue un ídolo para los 250 niños que participan en el campus que lleva su nombre en Madrid. Atiende a todo el mundo, incluso acepta, aunque el tiempo se haya agotado, conceder esta entrevista mientras conduce camino de otra cita.

"No hay éxito sin complicidad"
"No hay éxito sin complicidad"

Es el hombre del momento. Allí donde va todos quieren fotografiarse con él, que les firme un autógrafo, felicitarle. Porque Vicente del Bosque (salmantino, 61 años) es mucho más que el entrenador de la selección española de fútbol, es el ídolo de España. "Nos ha devuelto la alegría a los españoles", comentaba ayer por la mañana un espontáneo en el polideportivo que lleva su nombre en el madrileño Barrio del Pilar, donde acudió a presentar el Campus Vicente del Bosque. Se trata de una iniciativa en la que participarán más de 250 niños, de entre 6 y 15 años, durante el mes de julio, inspirada en la filosofía de vida personal y profesional del seleccionador.

A la presentación acude una avalancha de medios de comunicación. Los niños también quieren hacerle alguna pregunta al míster, que como un padre les aconseja que se pongan una gorrita para protegerse del sol. También pregunta si hay algún chaval de Atlético de Madrid, otro comenta que es del Barcelona; otros, que son merengues. A todos les dice que eso está muy bien y que, a pesar de los colores, deben respetarse. Después de más de dos horas en el campus, Del Bosque tiene que marcharse rápidamente a otra cita, y no le importa celebrar la entrevista con CincoDías mientras conduce su coche por las calles de Madrid.

¿Cuáles son esos valores que se debe inculcar a los niños?

La amistad, el compañerismo, el esfuerzo, la deportividad, el respeto, que sepan que aunque todos sean de diferentes clubes tienen que saber jugar en equipo. Todos estos valores se encuentran en el deporte y es un gran ejemplo para los chavales.

¿Es consciente de que, sin proponérselo, se ha convertido en un auténtico líder?

No lo sé. El fútbol consiste en no creerte nada porque un día estás arriba y otro estás abajo. Vives el momento y tienes que seguir trabajando. Yo no me veo como líder porque lo más importante son los jugadores, que con su ejemplo y su manera de comportarse, se han convertido en un buen modelo a seguir para los jóvenes.

Algún mérito tendrá usted.

Yo lo único que he hecho ha sido intentar coordinar todo esto, favorecer que las relaciones fueran buenas, intentando que hubiera una buena convivencia, además de estrategia deportiva y de elegir a los 23 jugadores con los problemas que con ello acarreaba, después elegir a los 11, con los cambios correspondientes, dar el suficiente descanso a los futbolistas, que se sintieran cómodos. Es muy importante que haya equilibrio entre el trabajo, el entrenamiento, el descanso.

El cariño que le demuestra la gente es una prueba de que usted se ha convertido en un referente, cuyo modelo se puede extrapolar al mundo de la empresa.

Pero más que mío, el mérito es de los jugadores. Yo soy bastante escéptico porque además no todo en esta vida es el dinero, nos deben mover las emociones, el sentimiento. Es bueno todo lo que ha sucedido se refiere a ganar la Eurocopa 2012 porque ha dado optimismo a la gente, que necesitaba olvidarse un poco de tanto pesimismo. Me gustó lo que dijo el presidente francés François Hollande, cuando elogió el bien que hizo la selección española a España. Con unión y cordialidad se pueden conseguir grandes logros.

¿Es la clave para conseguir el éxito?

Cualquier grupo que quiera competir debe establecer una gran complicidad, sin eso es difícil llegar al éxito. Y nuestros jugadores han demostrado que tienen todo esto, además han tenido grandes gestos, de los que pueden aprender los jóvenes.

¿Por ejemplo?

Cuando Casillas en la final le pidió al árbitro que parara el partido porque Italia ya no se merecía seguir sufriendo. Es un comportamiento ejemplar, que demuestra cómo son los jugadores. No es algo forzado, es algo que sale espontáneo.

¿Es difícil gestionar los egos del vestuario?

Lo difícil es elegir a los 23 jugadores, luego que solo jueguen 11 y como mucho puedes hacer tres cambios... y que todos estén contentos. Tenemos el ejemplo con el portero, solo juega Iker y en el banquillo sentados hay otros dos porteros brillantes Pepe Reina y Víctor Valdés, que a pesar de no jugar tienen un comportamiento fantástico. Por tanto, creo que no hay egos, hay un espíritu de equipo muy fuerte.

¿Entonces, dirigir a la selección nacional es un privilegio?

Un privilegio porque tienes la responsabilidad de conducir a un equipo con unas expectativas altas. Intentamos potenciar todo. El deporte te hace afrontar nuevos retos, desafíos, no puedes quedarte parado. Hay quién dice que somos conservadores en los planteamientos peor el 50% de los jugadores que saltaron al campo en esta Eurocopa no estuvieron en 2008. Los grupos hay que estar constantemente revitalizándolos. A la selección se han incorporado jugadores buenos y nuevos. El inmovilismo es malo. Los que dicen que Vicente es muy conservador no se han parado a analizar que se ha cambiado a la mitad de la plantilla. Con esto no digo que el anterior entrenador de la selección Luis Aragonés lo hiciera mal porque los resultados están ahí, pero hemos cambiado muchas cosas.

¿Cómo gestiona las criticas que recibe?

Las entiendo. En el fútbol tienes que saber aceptar todo tipo de críticas. Todo lo que gira alrededor de este deporte genera debate porque unos son del Real Madrid, otros del Barcelona... cada uno de un equipo. Hemos tomado alguna decisión que parecía mala, como no sacar a Llorente, Negredo, Mata... y no nos ha dado mal resultado. A pesar de todo, no resultó del todo mal.

¿Le gustaría llegar a ser algún día presidente del Real Madrid?

No, no aspiro a ser presidente del Real Madrid. Cuando termine aquí será el momento de terminar mi etapa como entrenador, pero sí que me gustaría seguir cerca del fútbol. Todavía tenemos mucho trabajo por delante. No podemos recrearnos en el pasado y debemos mirar hacia adelante. Siempre estaré en un puesto desde el que pueda defender al fútbol, hay que mimarlo, tratarlo bien.

Usted es un hombre tranquilo, ¿qué opina de otros entrenadores que han hecho de la vehemencia su principal seña de identidad?

El entrenador de la selección no debe invadir el espacio de los clubes, tener un buen comportamiento es una de sus responsabilidades. Cada entrenador es un mundo. No hay dos iguales, no existe el entrenador perfecto.

¿Cuál es su principal cualidad?

Como entrenador, saber escuchar.

¿De la Eurocopa, con qué imagen se queda?

Con la de los jugadores, una vez acabado el partido con Italia, en el campo celebrándolo con los niños.

El bocadillo

La naturalidad es un rasgo que le caracteriza. Y se ruboriza cuando al pasar un control de seguridad no le piden documentación alguna y le dicen: "Pero qué le voy a pedir al ídolo de España". Vicente del Bosque se ha convertido en un ejemplo de líder que seguro comenzará a estudiarse en alguna escuela de negocios. A él no parece importarle en exceso. Le preocupan las cosas cotidianas, como saber si su mujer ha ido al campus a llevarle un bocadillo.