Mercados

Pronóstico reservado pese al rescate bancario y el ajuste

El Ibex cierra la semana con una caída de más del 1%, mientras que la prima de riesgo mejora a 540

El severo programa de ajustes anunciado esta semana por el Gobierno e impuesto desde Bruselas como condición al desembolso de los 100.000 millones de euros del rescate bancario ha dejado insatisfechos a los mercados, temerosos ahora de un nuevo pinchazo del crecimiento a nivel global. Unas sospechas que eran corroboradas este viernes por los últimos datos en China, que confirman la desaceleración del gigante asiático. En España, los expertos consideran que las medidas puestas en marcha por el Ejecutivo para obtener un ahorro de hasta 65.000 millones truncarán la recuperación económica esperada para 2013 y derivarán en la entrada en otra recesión de carácter "semimoderado". Otro foco de pesimismo es la preocupación sobre los resultados del segundo trimestre, que en España arrancará en los próximos días. En EE UU, JP Morgan inauguró la temporada, con la publicación de un descenso de su beneficio del 8,6%, provocado por las multimillonarias pérdidas ocasionadas por operaciones en derivados.

Estas perspectivas han torpedeado la relajación del riesgo país español y el repunte de las Bolsas. El balance, no obstante, se moderó al final de la semana ya que, después de abrir la jornada del viernes en números rojos, los mercados se dieron la vuelta en medio de rumores de ventas de ETF en EE UU que darían paso a las compras en la eurozona.

El Ibex 35 cerró con un recorte semanal del 1,1% (el viernes subió un 0,5%), que le sitúa en 6.664,6 puntos, lastrado por algunos sectores como el bancario, en el ojo del huracán por la desconfianza que despierta el estado de sus balances y bajo la resaca de la aprobación el lunes por el Eurogrupo del memorándum que establece las exigencias y la hoja de ruta para la apertura de la línea de crédito de la UE. De momento, Bruselas ha preparado un colchón de 30.000 millones, pero que solo se utilizará si se produce alguna emergencia bancaria entre la firma oficial del memorándum el próximo 20 de julio y el arranque la recapitalización de las entidades, prevista para mediados de noviembre. La primera será Bankia, entidad nacionalizada el pasado 9 de mayo y la primera en recibir las ayudas europeas. Además, el 31 de julio, las consultoras entregarán los resultados definitivos de los últimos test de estrés realizados al sector financiero, aunque no será hasta el 31 de septiembre cuando finalicen los trabajos de las auditoras, que establecerán las necesidades de capital de manera individual.

Los expertos temen que los últimos recortes anunciados por el Gobierno provoquen otra recesión en España para el próximo año

Las eléctricas han sido otras de las más vapuleados en Bolsa debido a la intención del Gobierno de aumentar los impuestos a estas compañías en un montante que podría restar ingresos por alrededor de 2.600 millones de euros.

En este contexto, los farolillos rojos de la semana fueron Bankia con una caída entre el lunes y el viernes del 23,3%, seguido de Acciona (-9,59%), ACS (-8,91%), Sacyr (-5,92%), Gamesa (-5,65%) y Popular (-5,17%).

El diferencial entre el bono español a diez años y el alemán mejoró de 562 a 540 puntos básicos, tras llegar a tocar el lunes los 580. El italiano, a cuya deuda soberana Moody's le bajó el rating dos escalones el jueves, dibujó un camino diferente: pasó de 470 a 480, con lo que se reduce la brecha abierta durante esta crisis entre ambos.

Cancelada una subasta de bonos de agosto

El Tesoro aprovechó el comunicado de los títulos que se subastarán el próximo día 19 de julio (bonos a dos, cinco y siete años de vencimiento) para anunciar que cancela la subasta de bonos y obligaciones prevista para el día 16 de agosto.

Aunque el anuncio coincide con un periodo de turbulencia especial en los mercados, se trata en realidad de una práctica habitual en el Tesoro. Esta subasta se fija en el calendario como un comodín por si fuera necesario captar financiación, pero suele cancelarse, ante la falta de liquidez que caracteriza a los mercados durante el mes de agosto y que puede incrementar la volatilidad de los títulos de deuda. De hecho, el Tesoro canceló el año pasado una emisión similar y el anuncio coincidió con una fuerte agitación en los parqués, después de que el BCE amagara con comprar deuda pública en el secundario. El Tesoro tuvo que apresurarse a aclarar que la decisión había sido tomada en julio. En esta ocasión, aunque el anuncio se hizo este viernes, la decisión se tomó el pasado 29 de junio.

La rentabilidad del bono español a 10 años subió en el secundario ligeramente, al pasar del 6,63% al 6,66%.