La subida del impuesto se aplicará a partir del 1 de septiembre

El IVA de peluquerías, cine, teatro y flores pasa del 8% al 21%

La subida del IVA no será inmediata. El Gobierno ha escuchado a los colectivos empresariales y quiere aprovechar el efecto de anticipación de compras. El impuesto se incrementará el 1 de septiembre, pero viene con sorpresa. El Gobierno ha aprobado una drástica eliminación de categorías que estaban incluidas en el tipo reducido del 8% y que ahora tributarán al 21%. Son 13 puntos de subida.

Cambio de planes. Cuando el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, anunció el miércoles una subida del tipo general del IVA de tres puntos y de dos en el reducido, el objetivo del Ejecutivo era hacerlo cuanto antes. El compromiso de ampliar la recaudación para cumplir con Bruselas quería ponerse en marcha de forma inmediata, en cuestión de dias.

Pero el Consejo de Ministros de este viernes ha pisado el freno. La subida del IVA que llevará el tipo máximo al 21% y el reducido hasta el 10% no será inmediata. Será el 1 de septiembre cuando entren en vigor los nuevos tipos, según ha anunciado el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, en la rueda de prensa posterior a la reunión ministerial. El Gobierno ha escuchado a los empresarios y colectivos profesionales, que pedían no tocar el impuesto en medio del trimestre, y también a los expertos, que alertaban de que se estaba renunciando a la recaudación extra que procede del efecto anticipación, las compras que se aceleran para escapar del alza tributaria.

La noticia principal, sin embargo, estaba en otro sitio: en la respuesta a la última pregunta de la rueda de prensa. "¿Nos puede explicar qué productos pasan del tipo reducido al general?", inquirió una periodista. "Es más fácil si digo los que quedan", ha respondido el ministro. Era el preludio de de una drástica eliminación de productos y servicios que antes tributaban al 8% y que a partir de septiembre lo harán al 21%. Una subida de 13 puntos.

El turismo gana la batalla

Se libra la cesta de la compra, el transporte, la hostelería, según anunció Montoro, pero luego Hacienda amplió la lista: gafas graduadas, lentillas, productos de higiene íntima femenina, productos sanitarios, medicamentos para animales y servicios de limpieza en vía pública también quedan fuera. Gran victoria del turismo, que ha estado peleando hasta el último minuto por queda fuera del hachazo. El resto, entradas de espectáculos (cine, teatro...), peluquería, rehabilitación de vivienda, estética, discotecas, servicios funerarios, las flores... se verá afectado. Y son 13 puntos de subida a partir del 1 de septiembre. Un alza de la tributación del 163%.

Otra vez, al ministro le ha tocado defender una medida muy criticada por sus efectos sobre la demanda y que él denostó en el pasado. Montoro fue muy crítico con la subida del IVA aprobada por el Gobierno de Zapatero y ha mantenido públicamente sus recelos hasta hace muy pocos días. Ahora le toca aplicar lo que tanto cuestionó y ha dicho alto y claro que no es cosa suya.

El ministro ha admitido el grado de intervención al que está sometida la economía española al defender la actuación del Gobierno. "Subimos el IVA porque es obligado hacerlo. Obligado por las circunstancias, obligado por las recomendaciones [de Bruselas], obligado por la prioridad absoluta de reducción del déficit", ha reconocido.

En un calco al discurso del presidente del miércoles ante el Congreso, Montoro ha adelantado que lo que ellos quieren es bajar los impuestos y que lo harán en cuanto puedan. "Empezaremos el año que viene con la rebaja de las cotizaciones".

Por ahora, lo que hay son subidas. Además del masivo incremento del IVA tanto en tipos como en productos y servicios que van a pagar más, la deducción por vivienda terminará el 31 de diciembre de este año, al igual que el IVA superreducido para su adquisición. A partir del 1 de enero de 2013, comprar casa nueva llevará un IVA del 10%.

El mal menor

Al ministro de Economía, Luis de Guindos, también le ha tocado defender las medidas de ajuste. "¿No empeorarán la recesión?", se le ha preguntado. Y Guindos no lo ha negado. Es más, lo ha confirmado, aunque a su juicio es un mal menor. "La reducción del déficit público puede tener efectos contractivos a corto plazo, pero es la única medida que garantiza la sostenibilidad de las finanzas públicas, lo que genera una situación de confianza y la posibilidad de financiarse a medio plazo, que es lo importante", ha sido su argumento.

Eso sí, Guindos se ha negado a concretar en cifras cuál será el impacto en el crecimiento de esta drástica subida del IVA y del resto de los recortes. Los analistas ya han hecho sus apuestas: la recesión seguirá al menos un año más y será severa.

La crisis obliga

Los anuncios de medidas de calado vinieron en la última parte de la rueda de prensa del Consejo de Ministros, pero el comienzo fue muy distinto. La vicepresidenta del Gobierno prefirió empezar su exposición obviando cualquier alusión a ajustes concretos: lo primero fue un alegato en favor de las medidas anunciadas el miércoles por el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy.

"España vive hoy uno de los momentos más traumáticos de su existencia. Es una crisis que se ha convertido en un drama y que nos obliga a trabajar para atajar el déficit y la situación por la que atraviesa el empleo", han sido las palabras de la vicepresidenta. "Son momentos en los que el Gobierno y sobre todo su presidente tiene que actuar con rigor y con realismo. El Gobierno ha adoptado medidas que no son ni fáciles ni populares", ha sentenciado.

Santamaría ha hecho un esfuerzo para que no todo lo que saliera del Consejo de Ministros fueran malas noticias y medidas de recorte. Para ello, la vicepresidenta ha anunciado una batería de leyes, hasta 20, que serán aprobadas este año con el objetivo de dinamizar la economía, reformar las administraciones públicas y ganar competitividad.