Monti asegura que Italia no necesita ayuda para hacer frente a su déficit

Merkel: "Si a nuestros vecinos no les va bien, a largo plazo tampoco le irá bien a Alemania"

La canciller alemana Angela Merkel y el primer ministro italiano Mario Monti vuelven a encontrarse seis días después de la cumbre europea. Y lo han hecho bajo la mayor de las concordias, al menos en apariencia. "Estamos dispuestos a superar juntos nuestras dificultades", aseguró la mandataria germana.

La canciller alemana, Angela Merkel, y el primer ministro italiano, Mario Monti, antes de su cumbre bilateral en Roma el 4 de julio de 2012.
La canciller alemana, Angela Merkel, y el primer ministro italiano, Mario Monti, antes de su cumbre bilateral en Roma el 4 de julio de 2012.

Los jefes de Gobierno de Alemania e Italia, Angela Merkel y Mario Monti, resaltaron hoy en una rueda de prensa conjunta celebrada en Roma la unidad y concordia que reina en las relaciones entre ambos países. "Estamos dispuestos a superar juntos nuestras dificultades", aseguró la canciller en su discurso. "La canciller Merkel y yo trabajamos bien juntos, y eso aunque ella es alemana y yo italiano", completó el economista italiano.

"Italia y Alemania son dos países que quieren trasladar más soberanía compartida a un nivel europeo", manifestó Monti. Un pensamiento que completó Merkel. "El hecho de que estemos en un mercado interior no es suficiente para la integración: podemos hacer más cosas, sobre todo en los servicios, tenemos que ver cómo podemos hacer que nuestras empresas". Merkel se ésforzó en tratar de vencer la imagen de que Alemania se preocupa más bien de sus intereses y no está dispuesta a socorrer verdaderamente al resto de la eurozona. "Si a nuestros vecinos no les va bien, a largo plazo tampoco le irá bien a Alemania". Recalcó, además, respecto a las políicas de ajuste que no hay una sola forma de pensar, ni siquiera en su país. "En Alemania hay mucha gente que piensa de forma distinta a mí", sentenció.

El italiano, además, manifestó que Italia no requerirá un rescate. "Italia no necesita ayudas para hacer frente a la financiación de su desajuste". Por eso, aseguró, si solicitó un refuerzo de la capacidad de intervención y que los fondos de rescate inviertan en deuda no es "para financiar un desajuste que los estados no sean capaces de financiar, sino para evitar que niveles muy altos del spread puedan desanimar a estos países en cuanto a la consecución de las políticas que han emprendido".

El jefe del Gobierno italiano dijo estar "satisfecho" por las medidas a corto plazo acordadas "por unanimidad" en el Consejo Europeo de la semana pasada en Bruselas, entre ellas la compra de deuda soberana en el mercado secundario por parte de los fondos de rescate europeos, a lo que ahora se oponen Holanda y Finlandia.