Espaldarazo al euro

El giro de timón de la UE desata la euforia en los mercados

El respaldo a la Europa periférica rebaja la prima de riesgo a 474 puntos y hace subir al Ibex un 5,66%, el mayor avance en más de dos años

El giro de timón de la UE desata la euforia en los mercados
El giro de timón de la UE desata la euforia en los mercados

Pocas veces desde que la caída de Grecia, hace ya dos años, marcara el inicio de la crisis soberana europea, una cumbre de líderes comunitarios convocada para resolverla se ha saldado con auténtica euforia. La del jueves y viernes fue una sonada excepción. Lejos de la decepción de citas anteriores, en las que las expectativas de actuaciones contundentes se vieron defraudadas por discursos continuistas y meras declaraciones de intenciones, los mercados celebraron por todo lo alto el viernes el giro de timón que se vislumbraba en Bruselas. Una apuesta por el intervencionismo y el crecimiento que contrasta -aunque no anula- con la férrea disciplina fiscal que Alemania venía imponiendo como único discurso. La necesidad de un rescate para la banca española y la nueva oleada de ataques a Italia han llevado a Madrid y Roma a plantar cara a Berlín, apoyados esta vez por un poderoso aliado, París, desde donde el nuevo presidente galo, François Hollande, ha supuesto un importante apoyo para los intereses de la Europa periférica. Los compromisos arrancados a la canciller alemana Angela Merkel la madrugada del jueves al viernes incluyen, entre otros puntos, permitir que los fondos de rescate compren bonos de los países más castigados o que recapitalicen directamente a los bancos con problemas. Una agenda de la que aún no se conoce la letra pequeña pero que bastó para calmar el incendio de los termómetros de riesgo -la prima española bajó de 542 a 474 puntos- y disparar al Ibex un 5,66%, hasta los 7.102,2 puntos. Es la mayor subida desde el 10 de mayo de 2010, cuando el macroplán de 750.000 millones de euros de la UE, entre avales y préstamos, desató un cierre masivo de cortos en todo el mundo y llevó al Ibex a su mayor avance de la historia (14,43%).

El descenso de la prima de riesgo, el viernes, estuvo directamente relacionado con el brusco ajuste de la rentabilidad exigida al bono español a 10 años, que cayó más de 60 puntos básicos para situarse en el 6,32%. Se trata del mayor ajuste desde el 8 de agosto del año pasado, cuando el BCE decidió intervenir en el mercado secundario de deuda pública comprando bonos españoles e italianos, tras unas sesiones de volatilidad intensa.

En definitiva, la jornada del viernes fue redonda en los mercados. Solo hay otras dos sesiones comparables a la vivida este viernes: la del pasado 27 de octubre de 2011 (4,98%), cuando la banca celebró que la UE cifró las necesidades de capitalización del sector financiero español en 26.000 millones, y la del 12 de enero de ese año (5,42%), cuando la UE decidió ampliar el fondo de rescate para países con problemas. Esas dos cumbres, exactamente igual que sucedió tras el macrorrescate de mayo de 2010, se saludaron como el principio del final de la crisis. El hecho diferencial en esta ocasión es que ahora hay más cautela.

La banca capitalizó el optimismo con alzas del 9% en BBVA y del 6,9% en Santander

"Tomado en su conjunto, los acuerdos están en línea con nuestras expectativas, pero se ha quedado corta a la hora de adoptar nuevas medidas decisivas que marquen de forma definitiva un auténtico cambio de rumbo", explicaba Barclays Bank en su primera valoración de la cumbre.

Pese a todo, el optimismo no ha cedido prácticamente en ningún momento de la jornada, salvo una leve corrección al comienzo de la sesión. El Ibex abrió con una brecha alcista de 217,5 puntos; es decir, el selectivo comenzó la sesión un 3,2% por encima del cierre del jueves. Es la tercera vez en lo que va de mes que el mercado abre con un gran hueco alcista y siempre hasta ahora el mercado había terminado descalabrándose. Las dos anteriores fueron el 11 y el 18 y se saldaron con pérdidas respectivas del 0,54% y el 2,96%. Por eso, la sesión del viernes supone un salto cualitativo en las Bolsas. El día concluyó con un volumen de negociación superior a los 2.700 millones, un saldo mediocre para los tiempos previos a la crisis, pero alto para lo que se acostumbra en la Bolsa ahora. Una muestra de la fuerza con la que entraron los compradores es que el Ibex subió prácticamente 100 puntos en la última media hora sesión, un repunte del 1,3%.

Obstáculos a corto plazo

"La situación es prometedora ahora para el mercado y el recorrido natural del Ibex a corto plazo es hasta los 7.400-7.500 puntos", explica David Galán, director de renta variable de Bolsa General. "A partir de ahí va a haber problemas", vaticina este experto. Desde Unicorp, se eleva el margen de la carrera inmediata que puede experimentar el selectivo español hasta los 7.600 puntos. Los problemas de España siguen vigentes y el acceso del sector financiero al mercado interbancario continúa siendo dudoso. Eso sí, el fuerte castigo de las últimas jornadas quizá haya sido excesivo. Los inversores se han apresurado a cerrar posiciones cortas (apuestas bajistas) sobre valores financieros españoles y estos han experimentado una subida impresionante. Así, BBVA ganó un 9%; Bankinter, un 7,26%; Santander, un 6,88%; Popular, un 5,38%; CaixaBank, 4,32%; Sabadell, un 3,23% y Bankia, un 2,67%.

Pese a que las subidas de los bancos son espectaculares, lo cierto es que el mensaje de Bruselas resultó un mayor acicate para las entidades de otros países. De hecho, el sector financiero cotizado en el Euro Stoxx 600, que en conjunto subió un 4,14% en la sesión, estuvo encabezado por Bank of Ireland, que ganó el 14,94%, el italiano Unicredit, que subió el 14,26%, o el National Bank of Greece, que sumó un 12,90%.

Para la banca española, por contra, los avances vividos el viernes han sido ligeramente inferiores a los experimentados en otros momentos de optimismo desbordado. Sin ir más lejos, el pasado 27 de octubre, cuando la Autoridad Bancaria Europea (ABE) cifró en 26.161 millones de euros las necesidades de la banca española, un buen puñado de entidades europeas experimentaron revalorizaciones superiores al 15%, llegando al histórico 22,5% de Société Générale, cosa que no ha sucedido esta vez. Aquel día. BBVA ganó entonces un 10,2% y Santander, un 7,5%. Claro que, ha pasado el tiempo y la situación no ha hecho más que empeorar. El análisis de la ABE se queda completamente desfasado ante el test de estrés realizado por las evaluadoras externas Roland Berger y Oliver Wyman, que arrojan unas necesidades de capital de hasta 62.000 millones en el peor de los escenarios. Un agujero, no obstante, que quedaría de sobra cubierto con la línea de crédito de hasta 100.000 millones aprobada por el Eurogrupo para sanear la banca española.

El plan de recapitalización directa de la banca, que salvaría al Estado de tener que incrementar la carga de la deuda pública, no estará operativo hasta que no haya un auténtico supervisor bancario europeo, tarea que asumirá el BCE. El compromiso de los líderes comunitarios es que eso suceda antes de que acabe el año, pero Bruselas es experta en incumplir sus propios plazos. Lo que sí es determinante es que la ayuda suministrada a la banca española mediante el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF) no tendrá prioridad sobre los acreedores privados en un eventual impago. No era necesario llegar a ese extremo para que el carácter sénior que hasta ahora tenía el FEEF no se tradujera en un sobrecoste inmediato para la financiación española. Los inversores privados, al verse relegados, elevaban automáticamente el interés exigido a los bonos. El cambio resulta decisivo.

Interés extranjero en los bonos

El efecto de estos nuevos incentivos no se hizo esperar, devolviendo el interés que los bonos españoles tienen ante los inversores extranjeros. "La actividad fue muy fuerte en el comienzo de la mañana. Hemos visto flujos compradores fuertes entre no residentes, aunque se han encontrado con poca oferta", relataba el viernes Javier Ferrer, director de la mesa de deuda pública de Ahorro Corporación. Esa fue la causa directa, asume el analista, de que la prima de riesgo española se desplomara desde los 542 puntos básicos del día anterior a los 470 puntos en la primera hora y media de sesión. Poco después, sin embargo, el termómetro del riesgo país superó de nuevo la barrera de los 500 puntos, para terminar cerrando en 474 puntos. Una oscilación que prueba que pese a la euforia inicial aún hay incertidumbre en los mercados, apunta Daniel Pingarrón, de IG Markets, que teme que la falta de mayor concreción en las medidas anunciadas o los intereses electorales de Alemania terminen trastocando de nuevo la paz en los próximos días o semanas.

Prueba de que los nervios siguen a flor de piel es que las curvas de tipos indicaban el viernes que los inversores están dispuestos a pagar 156 euros por cada 100 euros de papel germano a 15 años, frente a los 92 que pagarían por español o los 86 que ofrecen por el italiano.

Estas tensiones no impidieron que la prima transalpina bajara también de 468 a 423 puntos básicos, lo que acompañó un alza del 6,59% en la Bolsa de Milán. Londres ganó el 1,42%, París un 4,75% y Fráncfort un 4,33%. Será el lunes, con la cabeza fría, cuando se empezará a comprobar si se trata de un episodio de euforia aislado o de un cambio de ciclo.

Las cifras

16,62% ha sido el alza del Ibex en el mes de junio, apuntalada por el 3,29% de la última semana, y el 5,66% de la última sesión. En el año, no obstante, arrastra una caída del 17,09%.

4,14% fue la subida experimentada el viernes por el sector bancario europeo del Euro Stoxx 600, un avance liderado por bancos irlandeses, italianos y griegos.

68 puntos básicos cayó la prima de riesgo española el viernes, su mayor descenso en un día desde la intervención del BCE el 8 de agosto de 2011.

Los expertos valoran el efecto de la cumbre de cara a los inversores

Javier Ferrer. Ahorro Corporación

"El primer movimiento ante los anuncios de la cumbre ha sido alcista. Pero después se ha parado a la espera de más detalles. Para que se mantenga bien, hace falta dar solidez al anuncio, clarificar cada tema y que los países afectados, sobre todo en el caso de España, cumplan a rajatabla con lo que mande Bruselas".

Miguel Paz. Unicorp

"La clave es que se han dado noticias que no estaban descontadas por el mercado. Ha sentado muy bien la recapitalización directa de los bancos, pero preocupan los plazos, ya que es algo que no pasará hasta 2013. Pero se han conseguido bastantes cosas. Ahora lo importante es que aparezcan compradores para los activos españoles distintos a los que ha habido hasta el momento".

Daniel Pingarrón. IG Markets

"La música ha sido muy buena. Los anuncios de la cumbre no estaban descontados, como otras veces en las que los mercados van anticipando las conclusiones que se esperan. Aquí no había ocurrido, de ahí el fuerte arranque inicial del Ibex que ha llegado a subir más del 4%. Pero le ha penalizado la absoluta falta de concreción de las medidas planteadas".

Luis Benguerel. Interbrokers

"Vamos por el buen camino, pero aún es pronto para valorar la situación. Sorprende que los líderes de la UE hayan sido capaces de trabajar hasta altas horas de la noche, se ve que van tomando conciencia de la gravedad del asunto. Pero el problema de la deuda en España sigue existiendo y es necesario resolverlo. En esencia, seguimos teniendo los mismos problemas".

Gonzalo Lardiés. BPA

"La noticia de los acuerdos de la cumbre es bastante buena. La lectura es que se reduce la presión a corto plazo, que es la que meten los mercados. Pero eso no significa que estén los problemas resueltos, hay que arreglar el problema de solvencia que sigue estando ahí y será difícil que baje mucho el bono. A dos o tres meses vista, va a ser necesario tomar medidas de calado".

David Galán. Bolsa General

"El resultado ha sido muy positivo: se da un camino para salvar la financiación de España e Italia; se aborda la recapitalización directa, que era fundamental y hay un plan de crecimiento, en lugar de solo austeridad, que no iba a ninguna parte. Todo lo que pedía España se ha cumplido; aunque ya veremos a cambio de qué. La situación para los mercados es más prometedora ahora".