Cinco Sentidos

Piscinas... con ostras, camas balinesas y champán

Algunos de los hoteles de lujo donde aplacar el calor en España, con caviar, cócteles, cenas y sesiones de DJ's

Si busca donde alojarse en vacaciones, pasar una noche divertida, darse un chapuzón en la ciudad o una experiencia gastronómica al fresco nocturno, busque bien en los mejores hoteles. Este verano los establecimientos de lujo ofrecen a huéspedes e invitados todo un mundo de servicios alrededor de sus piscinas. Estás son algunas de las mejores propuestas.

El Hotel Boutique Omm de Barcelona dispone de una piscina para clientes, que a partir de las 19.30 horas convierte en uno de los lugares de moda de la ciudad. La Terraza del Omm cuenta con una barra de ostras, caviar, atún, cangrejo real y salmón -servidos por el restaurante Fishhh!- y platos como burrata, rúcula y aceite virgen. Y hasta el 20 de septiembre celebra fiestas que organiza Moët Chandon para presentar su Moët Ice Imperial.

El Hotel Urban de Madrid también dispone en su ático de una piscina con barra de ostras y caviar, bocaditos de atún rojo o croquetas de gorgonzola. Pero su estrella estival es el sake, con cócteles como el tonic-sake. Otro ático con piscina, el del madrileño Hotel âscar, de Room Mate, propone esta temporada su Terraza de âscar by Brugalibre. Una experiencia conjunta con Brugal. El Brugalibre es un combinado de ron con refresco de lima-limón, hielo y lima natural. Además, cuenta con un gin club y permite a los visitantes disfrutar de un baño (20 euros por media jornada y el doble por el día completo).

El Hotel âscar, de Room Mate, propone esta temporada el 'brugalibre' de Brugal

El Hotel Wellington de la capital también permite el acceso a su pileta con un bono mensual (200 euros) o por temporada (500 euros). Allí puede disfrutar de una botella de Dom Perignon (120 euros), un bloody mary o sus hamburguesas gourmet con pan artesano.

El Hotel W de Barcelona, de cinco estrellas gran lujo y situado junto al mar en el edificio conocido como La Vela, organiza este verano una serie de sesiones de música electrónica en las tardes y noches de su terraza Wet, donde se encuentra la piscina. Los huéspedes pueden relajarse, tomarse un clásico mojito y ver el atardecer en zonas privadas, llamadas cabanas, con jacuzzi, cóctel de bienvenida y albornoces. El Hotel Arts cuenta con dos terrazas, Marina, junto a la piscina y con vistas al Puerto Olímpico, y Arola al pie de la escultura del pez dorado de Frank Ghery, que dirige el chef catalán Sergi Arola.

También en la capital catalana, el Hotel Mandarín Oriental, en pleno Paseo de Gracia junto a las tiendas de lujo, ofrece una bella vista de la ciudad desde el ático donde prima una estrecha pero larga piscina donde nadar. De la carta de restaurante Terrat se puede encargar un sano té helado o una hamburguesa de buey. Otro mirador excelente con piscina es el del Hotel Casa Fuster, de categoría cinco estrellas gran lujo monumento, con vistas privilegiadas al Tibidabo y a la Sagrada Familia. Su Mirador del Passeig cuenta con una cata de gin tonics, con cuatro diferentes combinados. En la Vía Laietana hay otra opción, el modelo Hotel Ohla, con solárium piscina que por la noche se convierte en una terraza chill out clave para vivir el verano.

Del solo para adultos al disfrute frente al mar

Algunos hoteles de zonas turísticas han desarrollado el concepto solo para adultos para diferenciarse de la competencia. Y sus piscinas se convierten en un buen lugar para descansar... y festejar. Le Pool del Hotel Meliá de Mar en Calvià, Mallorca, cuenta con camas balinesas, summer sesions, ambientes distintos durante el día, viernes de fresas con Moët Chandon y almuerzos ligeros los domingos. El cercano Barceló Illetas, también adults only, no se queda atrás y suma a su terraza un espacio chill out con DJ's. En el interior de la isla, el Gran Hotel Son Net de la sierra Tramontana cuenta con cabañas privadas por 38 euros, cócteles y platos de cocina mediterránea.

El exclusivo Hotel Kempinski de Estepona ofrece las hamacas de su piscina junto a la playa por 35 euros. Y el Hotel Don Carlos de Marbella ha inaugurado el club Nikki Beach junto al mar. En el sur de Tenerife, el Palacio de Isora cuenta villas privadas con sus propias piscinas. En Benahavís (Málaga), el resort de golf Villa Padierna Palace Hotel se convierte en un oasis de lujo con agua. E incluso en el interior de la meseta castellana, el Hilton Toledo permite ofrece piscina, brocheta de frutas y bebida por 15 euros.