Se podrá rescatar la banca de forma directa, pero solo cuando haya una unión bancaria

La zona euro pacta que el fondo de rescate intervenga en los mercados de deuda

Los líderes de la zona euro han acordado hoy, pasadas las 4 de la madrugada, que el fondo de rescate podrá intervenir en los mercados de deuda para aliviar la prima de riesgo de los países que estén llevando a cabo reformas estructurales y un saneamiento de sus cuentas públicas.

Los líderes de la zona euro respondieron hoy a las exigencias de España e Italia y abrieron la vía a la recapitalización directa de la banca (cuando haya una unión bancaria) y a facilitar el uso de los fondos europeos de rescate para comprar deuda de países bajo presión en los mercados. En un encuentro que terminó pasadas las cuatro de la mañana, los jefes de Estado y de Gobierno de la moneda única pactaron, además, que el préstamo a España para sanear sus bancos no tenga preferencia de cobro ante otros tenedores de deuda española, una medida llamada a aliviar la prima de riesgo.

El presidente español, Mariano Rajoy, y el primer ministro italiano, Mario Monti, lograron así varias de las demandas que buscaron lanzando un órdago al conjunto de la Unión Europea. No en vano, España e Italia se perfilan como los dos primeros países que podrán beneficiarse de un acuerdo que flexibilice las condiciones bajo las cuales los fondos de rescate podrán comprar deuda de los Estados en apuros, siempre que cumplan con los compromisos presupuestarios y reformistas. Este acuerdo deberá entrar en vigor este mismo verano.

La cumbre también aceptó el principio defendido por España de que el fondo de rescate pueda recapitalizar directamente las entidades financieras. "Afirmamos que es imperativo romper el círculo vicioso entre bancos y emisores soberanos", subrayó el acuerdo final del Consejo Europeo. Pero este mismo texto supedita esa medida a la creación de un supervisor único del sector financiero, un proyecto de gran envergadura que tardará meses, si no años, en estar en marcha. Por ello, parece difícil que el rescate de la banca española pueda hacerse sin pasar por el Estado. A cambio, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, logró al menos que este salvamento se lleve a cabo sin otorgar al fondo el estatuto de acreedor preferente al ESM, el mecanismo de estabilidad que entrará en vigor este verano, una circunstancia que según algunos analistas podría haber asustado a los inversores privados.

Los acuerdos llegaron tras varias horas de tensas negociaciones en las que España e Italia, dos de los países más castigados por los mercados, llegaron a bloquear el llamado Pacto del Crecimiento para forzar una intervención en el mercado de la deuda. El presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, y el del italiano, Mario Monti, supeditaron el visto bueno a ese Pacto, que prevé una inversión total de 120.000 millones de euros, a una intervención para rebajar los tipos de interés de su deuda.

Esa compra de deuda se podrá realizar sin necesidad de que el país beneficiado se someta a un programa de la troika (CE, BCE y FMI). Bastará que suscriba un memorándum en el que se comprometa a cumplir las recomendaciones presupuestarias y macroeconómicas de la Comisión en un plazo determinado. En el caso de España, esas recomendaciones incluyen medidas como la ampliación de la base imponible del IVA o la supresión de la desgravación fiscal por la compra de vivienda.