Tendrá un volumen de negocio de 181.000 millones

La Asamblea de Ibercaja aprueba el proyecto de fusión con Liberbank y Caja3

Asamblea de Ibercaja ha aprobado hoy el proyecto de integración con Liberbank y Banco Grupo Caja3, con las que formarán una entidad con un volumen de activos de 117.000 millones, un capital principal del 10,5 %, una holgada posición de liquidez y una elevada capacidad para generar resultados.

El presidente y el director general de la institución, Amado Franco y José Luis Aguirre, respectivamente, han explicado la integración bancaria a los consejeros generales, en el transcurso de la asamblea general extraordinaria celebrada hoy, según informaron fuentes de la entidad en una nota de prensa.

Según sus responsables, este nuevo grupo, que no ha recibido ayudas públicas, será "líder" en sus territorios de actuación, Aragón, Asturias, Cantabria, Castilla La Mancha, Extremadura, La Rioja y la provincia de Burgos y contará con una presencia muy significativa en Madrid y Valencia.

El futuro banco tendrá la sede social en Madrid y sedes operativas distribuidas en los territorios de origen, la principal en Zaragoza.

La suma de Ibercaja, Liberbank y Caja3 tendrá un volumen de negocio de 181.000 millones de euros y unos activos de 117.000 millones.

En recursos propios arrancará con 7.000 millones de euros y en liquidez dispondrá de una holgada posición con casi 14.000 millones de activos líquidos y 15.000 millones de capacidad de emisión, que multiplican por tres los vencimientos de los dos próximos años, y una dependencia de los mercados mayoristas inferior al 20 por ciento.

Según Ibercaja, se trata de un grupo, el quinto de España, con "gran complementariedad" territorial y de negocio y ofrece "excelentes" oportunidades para crecer en actividades especializadas como banca personal y pymes, así como en el mercado de intermediación: fondos de inversión, fondos de pensiones, seguros, entre otros.

La futura entidad tendrá una red de más de 2.800 oficinas y atenderá a casi seis millones de clientes con un modelo de negocio basado en banca minorista de proximidad, con el cliente como eje central de objetivos y acciones y con la voluntad de preservar su vocación social.

El Consejo de Administración tendrá un máximo de quince miembros, un tercio de los cuales será independiente y los otros dos reflejarán proporcionalmente el accionariado de los bancos que se integran.

Así, Ibercaja Banco contará con el 46,50 % de las acciones; Liberbank con el 45,50 % (Cajastur, 30,03 %; Caja Extremadura, 9,10 %, y Caja Cantabria, 6,37 %) y Banco Grupo Caja3 con el 8 % (CAI, 3,3 %; Caja Círculo de Burgos, 2,38 %, y Caja Badajoz, 2,32 %), de tal manera que, de cinco consejeros serán propuestos por Ibercaja, cuatro por Liberbank y uno por Caja3.

El Consejo lo presidirá el presidente de Ibercaja, Amado Franco, y el consejero delegado será el presidente de Liberbank, Manuel Menéndezz, mientras que José Luis Aguirre formará parte del Consejo, de la Comisión Ejecutiva y presidirá el Comité Global de Riesgos.

Según Amado Franco, los objetivos de este proyecto de integración, que de momento no cuenta con el apoyo de CCOO ni de UGT ni de CSICA, son "construir una entidad sólida, que ofrezca un buen servicio a los clientes y desarrolle una importante labor social".

Aunque comparte "los objetivos de saneamiento y recapitalización" del sector, el presidente de Ibercaja ha lamentado que no se haya distinguido entre entidades, lo que ha perjudicado a entidades como Ibercaja, con una mora casi un 50 % inferior a la media.

"Con esta operación, -ha agregado- Ibercaja multiplica por 2,7 veces su tamaño y suma franquicias líderes y complementarias, donde los accionistas compartimos cultura y vocación de caja".

Según Amado Franco, los dos primeros años serán de ajustes y saneamiento pero a continuación "será una entidad muy rentable, con gran capacidad para generar resultados".