Muy confidencial

Los frágiles mimbres del examen de Oliver Wyman y Roland Berger a la banca

El problema de las auditorías a la banca es que los mimbres con los que se construyeron esas cifras no eran sólidos, sino mutantes.

La semana pasada se hizo público el veredicto de dos consultoras independientes sobre la solvencia de la banca española. Según Oliver Wyman, el capital que necesitaría el sector para afrontar un escenario económico muy malo está entre 51.000 millones y 62.000 millones. Para la firma Roland Berger la factura asciende a 51.800 millones.

Este examen, clave para determinar la petición final de dinero a Bruselas para el rescate bancario, ha sido elaborado teniendo en cuenta un escenario macroeconómico fijado por el Ministerio de Economía. El problema es que los mimbres con los que se construyeron esas cifras no eran sólidos, sino mutantes.

Para conseguir el dato final, las dos consultoras han tomado la cartera crediticia del sector y han calculado qué pérdidas podría provocar en caso de un brusco deterioro de la economía. Según explicó el secretario de Estado de Economía, Fernando Jiménez Latorre, en el escenario adverso se previó una caída del PIB del 4,1% en 2012 (a pesar de que el frenazo económico será de menos de un 1% en el primer semestre, ya prácticamente vencido), del 2,1% en 2013 y del 0,3% en 2014.

Lo malo de este escenario apocalíptico es que su definición es relativamente subjetiva. Según explican varias fuentes financieras, a lo largo del proceso Economía modificó los parámetros con los que Oliver Wyman y Roland Berger realizaron el examen del sector. Un banquero denuncia que el ministerio manejó a su antojo el cuadro macroeconómico para conseguir el rango de cifras que más le interesaba. Según estas mismas fuentes, también retocó en varias ocasiones el ratio de capital exigido -la nota de corte, que finalmente se estableció en el 6%.