Por un precio de 430 millones

Cataluña arranca la privatización de los túneles del Cadí y Vallvidrera

El gobierno catalán ha puesto en marcha hoy el proceso de privatización de los Túneles de Vallvidrera y del Cadí por un precio de salida de 430 millones de euros.

El Diari Oficial de la Generalitat (DOGC) ha publicado el anuncio de la licitación del contrato de gestión, en la modalidad de concesión y por un período de 25 años.

Se trata de un contrato de gestión de servicio público en régimen de concesión para la conservación y explotación de los túneles de Vallvidrera y accesos, y el túnel del Cadí y sus accesos.

Entre las condiciones para los interesados figura la de abonar un canon de "como mínimo" 430 millones de euros antes de la formalización del contrato, un requisito que se explica porque la Generalitat quiere contar cuanto antes con esos recursos para reducir su déficit público.

La fecha límite para la presentación de las ofertas es el 23 de agosto, si bien la administración no conocerá la oferta económica de los ofertantes hasta mediados de septiembre.

Otra de las condiciones para las empresas que opten a explotar los túneles de Vallvidrera y del Cadí es que el ganador deberá comprometerse a mantener la actual plantilla - Tabasa tiene 78 empleados y Cadí un total de 46- durante un período mínimo de 20 meses.

En cuanto al régimen tarifario, se actualizará cada año y "no podrá exceder" los importes establecidos por la Generalitat con carácter de máximos, dice el pliego de condiciones.

Aunque el plan económico y financiero presentado por el Govern a Hacienda calculaba unos ingresos por este concepto de 283 millones de euros, ya se suponía que el precio de salida por la concesión de la gestión de estas dos infraestructuras por 25 años sería más alto.

El pasado 12 de junio, el Govern aprobó un decreto que dejaba sin efecto el encargo de gestión de la administración de la Generalitat a Tabasa, un trámite con el que se iniciaba el proceso para sacar a concurso la gestión de esta empresa pública.

Estas privatizaciones, por las que ya se ha interesado Abertis Autopistas, forman parte de las acciones adoptadas por el gobierno catalán para reducir el déficit público hasta el 1,5 % del PIB a finales de 2012. EFECOM