Muy confidencial

A Báñez no le gustan los 'canutazos'

En un encuentro de la asociación de trabajadores autónomos ATA, la ministra de Empleo, Fátima Báñez, mostró, una vez más, lo poco que le gusta hablar con los medios de comunicación.

La asociación de trabajadores autónomos ATA celebró el lunes su Junta Directiva y contó con la intervención de la Ministra de Empleo, Fátima Báñez, en un moderno y conocido hotel madrileño. Ante la presencia del equipo directivo de esta organización y un nutrido grupo de periodistas que habitualmente siguen la información laboral, Báñez aprovechó su discurso para hacer un anuncio: su Departamento estudia rebajar las cotizaciones de aquellos estudiantes que se hagan autónomos y compatibilicen su formación con un empleo por cuenta propia. Hecho el anuncio de forma genérica y algo equívoca, a los periodistas les surgieron numerosas dudas técnicas que pretendieron aclarar con la ministra al término del acto.

Sin embargo, Báñez mostró, una vez más, lo poco que le gusta hablar con los medios de comunicación y se apresuró a salir del hotel parapetada por su equipo y argumentando que no haría ninguna aclaración "porque ya había hablado en el Senado" esa mañana. Es cierto que había hecho declaraciones en la Cámara Alta, pero éstas habían sido sobre la prima de riesgo, nada que ver directamente con los asuntos de su ministerio, que es para lo que le reclamaban los periodistas posteriormente. Esto generó, una vez más, confusión entre los profesionales de los medios y dificultó su tarea de dar a conocer públicamente la futura medida en la que está pensando el Ejecutivo.

Este es un ejemplo de una situación que se ha repetido en varias ocasiones, ya que la Ministra suele eludir, siempre que puede, los denominados en la jerga periodística como canutazos -que se producen cuando un grupo de periodistas, aprovechando su presencia en cualquier acto público, le abordan para hacerle preguntas sobre los temas que gobierna-. Además, estos encuentros casuales con la prensa no son los únicos que rechaza la ministra; tampoco se prodiga en entrevistas más pausadas en medios escritos, televisiones o radios. Desde luego, no debe ser fácil ser ministra de Empleo en el país con más parados de Europa y así lo hace saber Báñez.