Muy confidencial

Qué bien cuando los planes son un éxito y no cuestan ni un euro

Con toda Europa con un ojo sobre la banca española y otro sobre Grecia, los hombres de negro acechando las inmediaciones del Ministerio de Hacienda y la cifras de desempleo galopando a sus anchas, solo hay dos grandes asuntos (quizás sea exagerar) que mantienen viva la esperanza de la recuperación: la marcha de la selección en la Eurocopa de Fútbol y comprobar que sí, que era cierto, los proveedores de las administraciones públicas han comenzado a cobrar sus facturas atrasadas. No olviden que algunas de ellas estaban emitidas en pesetas, todo un récord.

En el Ministerio de Hacienda no salen de su asombro de cómo "la operación económica más importante de los últimos años se ha puesto en marcha en apenas 100 días". Lo más asombroso de todo es que su operativa, es decir, el sistema informático por el que los proveedores han podido informar a comunidades y ayuntamientos de sus facturas impagadas y después consultar si habían sido aceptadas no ha costado nada. Sí, han leído bien, ha salido GRATIS. ¿Por qué? Pues bien sencillo, parece que se ha podido aprovechar el soporte que ya en su día se puso en marcha para el polémico Plan E de inversiones públicas.

Las horas extras que han dedicado miles de funcionarios a la comprobación de toda la información que se ha recopilado tampoco se van a remunerar, tal y como está el patio. Desde el Ejecutivo admiten que todos han arrimado el hombro con excelente disposición porque era mucho lo que estaba en juego y también iban a ser mucho los beneficiados. Todo un ejemplo a seguir. Podría aplicarse aquello de...bueno, bonito y barato.