TRIBUNA

Por qué la Bolsa podría subir hasta un 40% y seguir barata

En estos tiempos tan convulsos y cuando la prima de riesgo es comentada hasta por mi suegra, considero que no debemos de perder el sentido, ya que en los mercados seguimos experimentando lo mismo de siempre. Sí, ya sé que la crisis actual es brutal, pero los mercados funcionan siempre de la misma manera. Por lo que adquiere sentido analizar lo que ocurre ahora, que es parte de un ciclo.

Me explico. Estamos en una crisis financiera que comenzó en verano de 2007, pero que ha tenido mayor profundidad desde septiembre de 2008. Y, desde entonces, solo escuchamos u oímos que el euro se va a romper, que Grecia puede quebrar, más recortes del déficit, que la deuda es insostenible, que los bancos han de ser recapitalizados… Es decir, estas son las palabras de moda. Sí, de moda. Es decir, es el tema de moda.

Y mientras, en los mercados el miedo se palpa todos los días, especialmente en algunos de ellos y sobre todo en algunos valores específicos. Y esto se ve reflejado en unos múltiplos de valoración no vistos desde marzo de 2009 y, antes en el tiempo, desde mediados de la década de los noventa. Pero, ¿se ve o se oye esta realidad en algún sitio? No, la moda es hablar de lo que está en la boca de todos, y si ahora se le ocurre a alguien escribir o publicar un artículo diciendo que las Bolsas están baratas y que hay que comprar, pues seguramente no se lo autoricen, porque ese tipo de literatura ahora no vende, no tiene audiencia.

Lo importante ahora es que la gente se lleva el dinero del banco, ese es el titular que más vende. Pero como cada uno va a lo suyo, pues yo también voy a lo mío.

Y llegado a este punto, ¿qué alternativas tenemos? Pues la más sencilla es tratar de identificar compañías que no tengan problemas de deuda y que, por tanto, no cuenten con problemas de liquidez en el horizonte. Compañías cuyo negocio (o negocios) generen retornos sobre el capital empleado de doble dígito, es decir, suficientemente superiores al coste de los recursos necesarios.

Que no hayan sufrido mucho durante la crisis actual, demostrando cierta solidez incluso en la peor de las crisis de nuestras vidas y que además cuenten con un honesto y sólido equipo gestor. Por último, debemos comprobar cuánto está pagando el mercado en la actualidad por esos negocios.

Este ejercicio, realizado en el periodo que va entre octubre y diciembre de 2011, ya reflejó precios muy atractivos. Ahora, en junio de 2012, vuelve a pasar algo parecido. Si somos capaces de encontrar un perfil de empresa con las características que hemos mencionado anteriormente (y haberlas las hay, y en cantidad), cotizando por debajo de 10x la caja que generaron en 2011, entendiendo que en 2012 esa cantidad no va a ser inferior; entonces estamos ante atractivas oportunidades de inversión. Pero si además ese múltiplo es inferior a 7-8x, entonces la buena oportunidad de inversión se convierte en un auténtico chollo, que podemos aprovechar.

Esto no significa que hayamos encontrado el próximo Google o Facebook, no, es decir, no estoy pretendiendo adivinar el futuro prediciendo que tal o cual empresa va a aumentar sus beneficios de forma exponencial en un periodo de tiempo. No. Es que con los precios en los que nos estamos moviendo actualmente, esa variable no va a ser necesaria. En definitiva, si la empresa elegida cumple los requisitos mencionados, nos podemos olvidar de gastar nuestro tiempo en intentar adivinar cuánto va a ganar en los próximos años esa compañía, porque para conseguir un más que satisfactorio retorno, esa variable en estos momentos no debe de preocuparnos. Esa variable solo nos deberá inquietar cuando el precio que el mercado ponga a ese negocio alcance las 13-15x.

Conclusión. Si una empresa relativamente sólida está cotizando a menos de 10x la caja que genera en un año (y qué decir si está a 7-8x), su precio puede subir entre un 20% o un 40% y seguirá estando entre atractiva y bien valorada. Y la verdad es que en esas nos encontramos en este mes de junio de 2012. Pero asegúrese de que la empresa en cuestión cumple las condiciones comentadas y no malgaste el tiempo pensando en cómo será el futuro, ya que como hemos dicho antes, no se trata de predecir sino de analizar el comportamiento de los mercados.

Luis Fañanas. Analista de small and mid caps de Europa de Deutsche Bank Markets