Pequeños despachos

Una 'boutique' jurídica entre óleos y leyes

Nial Abogados asesora en arte desde el punto de vista fiscal y penal.

Beatriz e Isabel Niño transmiten desde el primer momento la sensación de ser un proyecto común. Se turnan en las respuestas, se complementan en los recuerdos y se apoyan solidariamente en una armoniosa melodía cuyas notas alternan leyes y óleos, libros y cuadros o, como el propio nombre que han dado a su despacho, arte y derecho.

Esta ya experimentada sociedad fraterna es uno de los muy escasos despachos españoles dedicados en exclusividad al llamado derecho del arte, una especialidad que en España ni siquiera cuenta con una cátedra de la materia. Cierta paradoja en un país con un volumen de patrimonio cultural de dimensiones singulares y una actividad galerística y de producción artística al menos considerable.

Indagando qué ingrediente fue primero, si el derecho o el arte, brotan los recuerdos "del olor a trementina y óleo" de la casa familiar, donde un evocado padre, arquitecto técnico, hacía convivir los juegos infantiles con la curiosidad por la pintura y trocaba las visitas al parque por recorridos por los museos. "Ese poso fue calando en nosotras y generando una inquietud artística", dice Beatriz, "que se ha trasladado a nuestra actividad profesional".

Si bien parece que el arte apareció primero, el derecho ocupó su preferencia universitaria. "A nosotras el derecho siempre nos ha gustado mucho", enfatizan con cierta excusa. "Nos dedicamos a esto por pasión", continúan, desgranando el relato de su evolución desde "un despacho de abogados de corte tradicional, que funcionaba bien jurídica y económicamente", a su especialización en las relaciones jurídicas del arte.

"Nos fuimos formando", explica Isabel, "con cursos específicos no solo jurídicos, también de conocimiento del sector". Esto les supuso un "importante sacrificio personal" que ahora se recompensa con ser "probablemente el único despacho -"una boutique jurídica", lo denominan- que se ocupa de todos los aspectos jurídicos que afectan al arte.

"Trabajamos en materias fiscales, penales, civiles administrativas... Todo, en definitiva". Dominan con pericia las diferentes problemáticas de los múltiples intervinientes en el mercado artístico. Coleccionistas, artistas, galeristas, comisarios, marchantes, gestores, críticos..., van apareciendo con sus heterogéneas necesidades, muchas en conflicto. "Nuestro proyecto", como denominan a su bufete, impregnándolo de esa pasión primigenia que les mueve, "tiene como objetivo profesionalizar el mundo del arte". Los artistas son gente singular que se mueven con cierta desorientación en un ámbito "que les molesta tratar, pero que les preocupa intensamente", como son las relaciones jurídicas que generan su producción artística.

Pasando de las musas al teatro, reconocen al unísono que el arte en esta situación de crisis "es hoy un refugio de inversión" y que se está produciendo una "importante oferta". Isabel y Beatriz, desde su minimalista y diáfano despacho de Barcelona -un blanco acogedor ha expulsado a los tradicionales oscuros de los despachos y la caoba se ha rendido aquí al metacrilato-, no ocultan que "sin una importante reforma fiscal sobre la tributación del arte" la realidad seguirá siendo que quizá no todas las transacciones "pasen por caja".

"Sería muy deseable una nueva Ley de Mecenazgo", dicen convencidas. Su innovador proyecto, que trabaja sobre una materia tan antigua como la humanidad, sigue marcando la diferencia. Usan equipos de la marca Mac, tienen tarjetas de visita con vistosos colores, un blog especializado y, no cabe duda, mucho arte.

Radiografía

Nombre del despacho: Nial Abogados Art Law.

Perfil profesional: especialidad en derecho del arte.

Nacimiento de la firma: 1993.

Dirección: Rosselló, 77 pral. 08029 Barcelona.

Número de socios: dos.

Más información: www.nial-advocats.com y

www.nial-advocats.com/blog/.