Su comparecencia "alentaría la confrontación"

El PP impide que Mafo se explique en el Congreso

La figura del gobernador del Banco de España volvió ayer a situarse en el centro de la confrontación política. El mismo día que Miguel Ángel Fernández Ordóñez comunicaba al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, que va a adelantar un mes su salida del cargo, el Partido Popular se negaba a que comparezca en el Congreso para explicar su gestión de la crisis de Bankia, después de que el propio Ordóñez mostrara su disposición a hacerlo. El argumento utilizado es que su presencia en el Parlamento alentaría la confrontación política.

La decisión de que el gobernador no acuda a la Cámara baja la adoptó ayer la Comisión de Economía. Su presidenta, Elvira Rodríguez, explicó que tan solo está previsto que Ordóñez rinda cuentas en la subcomisión de seguimiento del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), cuyas reuniones se celebran a puerta cerrada. Además, no habría dado tiempo a esta comparecencia de todas formas, ya que primero debe acudir a la misma el subgobernador y presidente del FROB, Javier Aríztegui.

El portavoz parlamentario del PP, Alfonso Alonso, aseguró ayer que sería "contraproducente" que Ordóñez acudiera al Congreso ahora, como pide la oposición, para explicar la crisis de Bankia, ya que ello solo alentaría la "confrontación política".

La portavoz del Grupo Socialista en el Congreso, Soraya Rodríguez, sin embargo, advertía al PP que no va a aceptar que se dé carpetazo al "erróneo" proceso de nacionalización de Bankia relegándola a la subcomisión de seguimiento del FROB, cuyas reuniones se celebran a puerta cerrada.

El PP, que ayer mismo aplaudió el adelanto de la salida del cargo de Ordóñez, ha señalado al gobernador como uno de los máximos responsables de los problemas que atraviesa el sector financiero español y, especialmente, de la caída en desgracia del grupo Bankia. El portavoz parlamentario aseguró ayer que el balance de su mandato ha sido "negativo" y que ha tenido "más luces que sombras".

Desde el PP se ha alimentado la idea de que fue el Banco de España quien forzó a Caja Madrid a aliarse con Bancaja (con una mayor exposición al ladrillo) para formar el grupo Bankia-BFA, lo que acabó precipitando su caída. El portavoz de los populares en la Comisión de Economía del Congreso, Vicente Martínez-Pujalte, aseguró que a Rodrigo Rato (expresidente de Bankia) "le forzaron a quedarse" con Bancaja. También la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, llegó a decir que la unión de Caja Madrid y Bancaja "fue un matrimonio a punta de pistola".

Tanto Caja Madrid como Bancaja eran dos cajas cuyos consejos estaban cuajados de expolíticos del Partido Popular, empezando por los que eran sus presidentes, Rodrigo Rato y José Luis Olivas, una circunstancia está dificultando que los exgestores comparezcan para explicar las circunstancias que provocaron el rescate de la entidad.

Martínez-Pujalte argumentaba recientemente en una comparecencia parlamentaria que creen conveniente circunscribir la investigación del caso Bankia a la subcomisión de seguimiento del FROB "porque es lo que se hizo tras la intervención de Caja Castilla La Mancha, Cajasur y Caja Mediterráneo". En el primero de los casos, el PP trató sin éxito de abrir una comisión de investigación sobre CCM en las Cortes regionales, pero el PSOE (que gobernaba en la región) lo rechazó.

Hoy en el senado

Aunque el PP ya ha descartado que el gobernador del Banco de España comparezca en el Congreso, sí que lo hará hoy mismo en el Senado, para hablar de los Presupuestos Generales del Estado. Algunos grupos anunciaron ayer que le preguntarán por Bankia.