Trasladará 200 empleados

Schweppes alquila a Reyal dos plantas en Castellana 200

Reyal ha alquilado 3.600 metros cuadrados de Castellana 200 en Madrid a la multinacional alimentaria Orangina Schweppes. La operación supondrá el traslado de 200 empleados.

Economía enfría el traslado del Icex a Castellana 200, la joya de Reyal
Economía enfría el traslado del Icex a Castellana 200, la joya de Reyal

La empresa de alimentación Orangina Schweppes ocupará 3.600 metros cuadrados de oficinas en el edificio Castellana 200, en Madrid, propiedad de la inmobiliaria Reyal Urbis. La operación es el primer alquiler firmado en este inmueble, joya de la corona de Reyal y en las últimas etapas de la construcción.

200 empleados de Schweppes se trasladarán a las nuevas oficinas, que la compañía empleará como sede corporativa. El grupo ocupará la segunda y tercera planta del Edificio de Oficinas dos del complejo de Reyal, con una superficie de 15.138 metros cuadrados. El otro edificio de oficinas dispone de 5.157 metros cuadrados.

Castellana 200 es el activo más exclusivo que mantiene la inmobiliaria Reyal Urbis. La compañía presentó el proyecto, apadrinado por el alcalde Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, en 2006. El plan inicial contemplaba la inversión de 350 millones para construir un macrocomplejo con viviendas, oficinas, aparcamientos, un hotel de lujo y un centro comercial. Castellana 200, según se informó el día de su presentación, tenía que haber abierto sus puertas en 2009.

La situación financiera de Reyal llegó a ser tan crítica que la compañía se vio obligada tras el verano de 2009 a paralizar las obras del complejo, dejando en una de las arterias financieras de Madrid un bloque de cemento abandonado que ocupa una manzana.

La compañía reanudó las obras, a cargo de la constructora San José, a finales del pasado año tras acordar en mayo de 2010 la refinanciación de 3.321 millones deuda. En el marco de ese acuerdo de refinanciación Reyal Urbis traspasó el control del proyecto a una sociedad integrada por los bancos acreedores de la compañía -BBVA, Sabadell, Bancaja, Santander y Banco de Valencia- quedándose Reyal Urbis con el 49% de los derechos políticos y una participación accionarial del 91,6%.

Los bancos se comprometieron a inyectar 47 millones para financiar la primera fase del proyecto que supone la construcción de dos edificios de oficinas que suman 21.532 metros cuadrados; un centro comercial de 8.454 metros cuadrados y cuatro sótanos de aparcamiento con 829 plazas. En una segunda fase se tiene previsto desarrollar un hotel de cinco estrellas.