Novagalicia o BFA tienen ante sí un panorama desolador

Novagalicia: 35 años para cubrir las provisiones del Gobierno

A Santander y a BBVA les bastan unos meses solo con su margen neto y la media del sector es inferior a un año.

Es posible que no sea para menos. Cuatro reformas financieras, dos de ellas en tres meses; requerimientos de capital cada vez más altos, provisiones millonarias incluso para los créditos sanos, incertidumbre regulatoria máxima... La continua revisión en la que vive el sector financiero en los últimos tiempos es capaz de descuadrar los balances de cualquiera. Pero el efecto dista mucho de ser el mismo para todas las entidades financieras. Para algunas será un descuadre pasajero; para otras, un mazazo en toda regla que dejará sus miserias al descubierto.

Así lo dicen las cifras. Por mucho que en Europa se empeñen en generalizar la toxicidad de la banca española y clamar por su rescate sin pararse a mirar cada caso, hay entidades que no pueden estar más lejos de esa realidad y que son capaces de hacer frente a las provisiones con los recursos ordinarios que generan en unas pocas semanas. Santander y BBVA estarían en ese caso. Por el contrario, Novagalicia o BFA, la matriz de Bankia, tienen ante sí un panorama desolador.

Las siete entidades que más provisiones tienen que afrontar por los dos decretos de reforma financiera del Gobierno de Mariano Rajoy (quitando las que están en proceso de subasta) suman algo más de 31.500 millones de euros brutos pendientes, descontadas las provisiones que ya han asumido. Para hacer frente a estos requerimientos, Santander, BBVA, CaixaBank, BFA-Bankia, Popular junto con Pastor, Sabadell más CAM y Novagalicia tienen la posibilidad de usar plusvalías por desinversiones u operaciones con preferentes, vender cartera industrial, hacer emisiones... en caso de que eso sea posible. Pero, sobre todo, cuentan con lo que genera su propio negocio, con su margen neto o resultado de explotación antes de dotaciones, la medida que mejor refleja la capacidad interna para hacer frente a los compromisos.

Y ese margen neto suma 43.000 millones en conjunto, lo que significa que estas siete entidades tardarían menos de un año en absorber las peticiones del ministro de Economía, Luis de Guindos, sin recurrir a medidas extraordinarias.

El problema es que el reparto es bastante desigual. Santander, por ejemplo, se ventilaría las provisiones con el margen neto que genera en poco más de dos meses. BBVA, por su parte, necesitaría menos de seis. Fuera de las siete más afectadas, a Bankinter y a Banca March tampoco les va a quitar el sueño.

En otro universo, hay dos entidades que no lo van a tener tan fácil. BFA, la matriz de Bankia, y, sobre todo, Novagalicia. Esta última entidad tuvo el año pasado un margen neto de 74,9 millones, con el que debe afrontar más de 2.600 millones de provisiones pendientes.

Plazo inasumible

Eso implica que necesitaría casi 35 años de generación de resultados para enjugar lo que el Gobierno exige. Es cierto que la entidad asegura que su margen neto se desplomó el año pasado en relación con la referencia comparable del ejercicio anterior (la entidad no existía como tal en 2010), pero incluso aunque lograra recuperar los niveles pasados requeriría más de un lustro. Novagalicia lo sabe. Aunque su última comunicación oficial insiste en que podrá asumir las provisiones con la entrada de inversores privados y otros añadidos, extraoficialmente la entidad ha tirado la toalla: tendrá que pedir ayudas estatales e, incluso, entrar a formar parte del banco público que planea el Gobierno.

En la misma situación está BFA-Bankia. "La entidad debe afrontar 7.100 millones de euros por las provisiones de los dos reales decretos y no podrá financiarlos con la generación de resultados", ha reconocido el ministro de Economía, Luis de Guindos. De hecho, con su margen neto de 2011 tardaría más de cuatro años en hacer frente a sus obligaciones, y eso si su delicada situación no aprieta aún más sus cuentas. Eso sí, Bankia lo tiene resuelto: será el Estado quien pague la ronda.

Algunas cajas medianas, como BMN, Unicaja e Ibercaja, tampoco lo tienen fácil para cumplir con los reales decretos. Su generación de margen neto se queda corta para compensar las provisiones en el tiempo exigido, así que tendrán que tirar de operaciones extraordinarias. De ahí el interés del Ministerio de Economía de que se aceleren los contactos en busca de una unión entre ellas.

Las cifras

7.100 millones de euros en provisiones le tocan a BFA-Bankia. Llegaría vía dinero público.

0,7 años tardarían las siete entidades más afectadas en hacer frente a las provisiones con su margen neto.

0,2 años es lo que tardaría Santander.

Pocos problemas en la zona intermedia

El resto de las entidades lo tiene muy a mano. Puede que no todas estén en la misma situación que Santander o BBVA, pero tampoco se atisban problemas. Es el caso de Sabadell, que con su margen neto del ejercicio pasado necesitaría dos años, pero que cuenta con más de 400 millones de plusvalías ya realizadas y con provisiones genéricas para hacerlo en un año sin incurrir en pérdidas, según la entidad.

Popular está en una situación parecida. Puesto que ha comprado Banco Pastor, dispone de dos años para cubrir las provisiones y solo con su margen neto de 2011 casi llegaría en ese plazo. Pero es que la previsión de Popular es que sus resultados vayan al alza y su beneficio antes de provisiones sume más de 4.100 millones entre 2012 y 2013, con lo que ya tendría de sobra. A eso se une una estimación de plusvalías de 1.400 millones.

Mejor todavía lo tiene CaixaBank, incluso asumiendo las cifras de Banca Cívica: en poco más de un año lo tiene resuelto.