ING no cree que España logre sus objetivos de déficit ni en 2012 ni en 2013

La entidad calcula que a finales de 2012 el déficit fiscal será del 6,1% del PIB, por encima del 5,3% previsto por el Gobierno, y en 2013 calcula que será del 4,9%, un desfase de casi 21.000 millones en comparación con el objetivo de España.

Sucursal de ING Direct
Sucursal de ING Direct

El banco holandés ING cree que España no logrará sus objetivos de déficit fiscal ni en 2012 ni en 2013, cuando calcula que el desfase entre ingresos y gastos de las cuentas públicas rozará el 5% del PIB, casi dos puntos más de lo previsto.

La entidad calcula que a finales de 2012 el déficit fiscal será del 6,1% del PIB, por encima del 5,3% previsto por el Gobierno, y en 2013 calcula que será del 4,9%, un desfase de casi 21.000 millones en comparación con el objetivo de España.

Además, con estas previsiones, los expertos de ING no descartan que el país vaya a necesitar un rescate que pasaría por pedir ayuda del Fondo Europeo de Estabilidad Financiera para sanear el sistema financiero.

"Con la sombría perspectiva económica y la crisis del sector inmobiliario, los bancos españoles podrían necesitar más capital que el previsto actualmente. El sistema bancario también sigue siendo vulnerable a las presiones de financiación", añade ING.

El banco holandés cree que el desequilibrio de las cuentas españolas se deberá principalmente a que los gobiernos autonómicos no cumplirán los objetivos de déficit fijados, del 1,5% del PIB, mientras que los ingresos del Estado serán menores de lo previsto por la recesión de la economía española.

ING augura que España seguirá en recesión al menos hasta finales de 2013, en términos interanuales, ya que prevé que la economía decrezca ese año un 0,2%, y en 2012 un 1,3%, frente al 1,7% que pronostica el Gobierno.

En su informe recuerda algunos de los recortes "draconianos" anunciados por el Ejecutivo, pero destaca que los mercados no parecen impresionados por ellos, tal y como refleja la prima de riesgo, que sigue moviéndose en zona de máximos.

Por eso ING cree que los inversores parecen "más preocupados" sobre las perspectivas de crecimiento de España (o su ausencia) y los efectos que esto podría tener y pone como ejemplo la vuelta a la recesión, confirmada ayer por el Banco de España.

Dada la magnitud de los ajustes, ING augura que la recesión probablemente se agudizará en los próximos trimestres y el sector constructor e inmobiliario seguirán siendo un lastre para la economía en el futuro.

La entidad recuerda que los precios de la vivienda han caído una media del 22% desde los máximos del "boom" inmobiliario y da por descontado que tendrán que caer mucho más, entre un 15 y un 20% más desde los niveles actuales.

En el lado más optimista, ING destaca que España ha hecho un buen progreso en la reducción de su déficit por cuenta corriente, aunque advierten de que las perspectivas de exportación se deterioran con la recesión en Europa.