Bill Keller. Exdirector del 'The New York Times'

"Confío en que España aprenda más de la crisis que EE UU"

El premio Pulitzer cree que en su país el declive económico solo ha agudizado la polarización del ámbito político.

Bill Keller (Palo Alto, California, 1949) fue director del The New York Times, uno de los periódicos más influyentes del mundo, desde 2003 hasta 2011. Antes, y como corresponsal del diario en Moscú, ganó el Premio Pulitzer de Periodismo por su cobertura de la caída de la antigua Unión Soviética. Keller analiza las consecuencias de la crisis económica y del protagonismo de internet en el ámbito de la comunicación.

¿La crisis puede ser una oportunidad para la recuperación de los valores relacionados con el sacrificio, la solidaridad y la honestidad?

Estados Unidos entró en crisis antes que España. Os llevamos unos años de ventaja. De momento, en mi país no ha provocado que vuelvan esos valores. El declive económico sí que ha ayudado a que se polarice más nuestra política tradicionalmente dividida entre demócratas y republicanos. Confío en que España lo haga mejor y aprenda más de la crisis que nosotros.

¿Ha acabado la época del todo vale para lograr resultados empresariales?

Ojalá fuera verdad. La crisis ha afectado a compañías de casi todos los sectores y que aplicaban esa fórmula del todo vale. Ahora se han cambiado las regulaciones de la actividad empresarial. Soy optimista, pero temo que dentro de cinco años reaparezca el todo vale, porque la gente siempre está buscando nuevos agujeros por los que colarse.

Hay movimientos juveniles en EE UU, como Ocupa Wall Street, con fuertes críticas al ámbito financiero. ¿Están dando los universitarios la espalda a este sector?

Siguen entrando en él, no lo han dejado de lado. Ese movimiento surgió por un sentimiento de injusticia hacia un sistema al que se le culpaba como uno de los causantes de la crisis. Pero no tiene un programa transparente ni constructivo, ni ha consolidado a líderes claros con voz propia en la política y en los negocios, desde donde se pueden solucionar los problemas. Sí que despierta un cierto idealismo entre los jóvenes, lo que es positivo.

¿Son excesivos los sueldos de los principales ejecutivos de EE UU?

En algunos sectores, por desgracia no el de los medios de comunicación, a los directivos se les pagan sueldos absurdos. ¿Quién vale 15 millones de dólares al año? Mi padre, ya fallecido, se jubiló como presidente y director ejecutivo de la petrolera Chevron. En las entrevistas comentaba que estaba feliz con que le pagaran tanto, pero que le parecía ridículo porque con un salario mucho menor hubiera trabajado lo mismo, ya que le encantaba su actividad. Si estuviera aquí, apoyaría un alza de impuestos a esos sueldos, que son del todo ridículos.

¿Puede surgir un modelo social más equitativo en el reparto de riqueza?

Esta crisis ha provocado que se hable más que nunca de las desigualdades sociales. Sin analizar Europa, en EE UU, con la polarización política que he comentado, no sé si se va a hacer realmente algo. Sí que es importante que estemos hablando de esto. Sería interesante pensar que se van a reducir los desfases que desestabilizan las sociedades, crean resentimientos, malestar y erosionan los valores que mi país ha defendido siempre. Insisto, es muy frustrante intentar cambiar cualquier cosa en EE UU porque los ciudadanos están muy polarizados en torno a los dos bandos políticos.

Sobre el periodismo digital, ¿gratis total o pago por acceso?

Van a convivir las dos fórmulas, con distintas modalidades, porque es un universo muy variado. La versión gratis sin anuncios no genera beneficios, a no ser que esté respaldada por algún partido político. Esto no es un negocio, es otra cosa. El acceso previo pago sigue experimentando con diversas opciones. Algunas son como un muro, o pagas o no pasas. The Times también tiene una barrera, pero más porosa, con muchas vías de entrada. The New York Times, cuya versión digital es gratuita, tiene hasta 50 millones de entradas al mes, muchas de lectores cuyo idioma no es el inglés. No sé cómo será el modelo futuro para una gestión rentable de esta demanda.