COLUMNA

Tiempo de cambio en JP Morgan

¿Quién llenará el vacío de Ian Hannam? La dimisión del banquero de JP Morgan deja un agujero en el mercado de Londres.

Hannam, de 56 años, es la figura más destacada de su generación en el mercado de capitales de Londres. No solo trajo a una serie de compañías mineras de localizaciones exóticas al mercado de valores, incluyendo Xstrata o Vedanta, sino que aumentó grandes cantidades de dinero para compañías de todos los sectores, especialmente a bancos durante la crisis financiera. También ha asesorado a clientes en acuerdos, como a Xstrata, que ha pasado de ser apenas un concepto a un grupo con 33.000 millones de libras de capitalización bursátil. Hannam ha prometido quedarse para observar su fusión con Glencore.

Hannam no es un asesor bancario clásico. Ha sabido combinar las poderosas relaciones con los clientes con una capacidad de hacer funcionar la máquina de un banco de inversión integrado. Ahora ha sido apartado de esa máquina. Sin duda, JP Morgan buscará mantener lo que Hannam creó. Mantiene su balance y su equipo. Pero sería sorprendente si el banco es capaz de mantener algo de su actual dominio sin la carismática personalidad de quien le conducía. Miembros del equipo de Hannam podrían perder la motivación y estar abiertos a ofertas de rivales como Barclays, que ha fortalecido sus operaciones mineras y verá su dimisión como una oportunidad de consolidarse en este negocio.

El propio Hannam intentará reinventarse si gana su apelación contra la Autoridad de Servicios Financieros, que le acusó de abuso de mercado y multó con 450.000 libras. Pero ello tomará 18 meses. Incluso después, será difícil para él volver a otro gigante de la banca de inversión. Durante años se rumoreó que podría establecer su propio negocio. Pero asesorar a los clientes sin acceso a un gran equipo y a un gran balance requeriría un enfoque diferente. Algunos de los negocios que Hannam llevó a Londres podrían esfumarse a otros centros financieros.

Por Hugo Dixon