Buen Gobierno

La inversión de impacto, una alternativa en tiempo de crisis

Entre la filantropía y la financiación sostenible este mercado mueve 380.000 millones, según Credit Suisse

La inversión de impacto (o impact investing, en inglés) es una estrategia que permite a los inversores destinar capitales a negocios que ofrecen soluciones autosuficientes a problemas sociales como el acceso al agua potable, la mejora de la atención médica y la vivienda o el suministro de agua limpia. Este tipo de inversión está a caballo entre la filantropía y la inversión sostenible y busca, principalmente, un impacto social, aunque puede tener algún potencial de revalorización.

"Los fondos invertidos pueden correr riesgo financiero, pero no tienen la finalidad deliberada de consumir capital, como sucede con las iniciativas benéficas, y en algunos casos las rentabilidades pueden alcanzar niveles de mercado", matiza Robert Ruttmann, analista de Credit Suisse, entidad que ha elaborado el informe Investing for impact presentado en la pasada cumbre de Davos.

Ruttmann considera que muchos Gobiernos ya están adoptando este tipo de inversión, ante las fuertes limitaciones presupuestarias que experimentan. "Están recurriendo ya a inversiones de impacto a medida que van encontrando el equilibrio entre la necesidad de reducir el gasto y la de crear empleos de calidad y crecimiento en las áreas que más lo necesitan. Por ejemplo, EE UU, Reino Unido y otros países ya han asignado entre 3.000 y 4.000 millones de euros a estas inversiones solo en los últimos tres años", dice. En su opinión, en el entorno actual, donde los recursos de los Gobiernos son limitados, "las soluciones emprendedoras, inteligentes y autónomas a los problemas sociales probablemente experimenten mayor demanda que nunca, tanto en España como en otros lugares".

A la hora de cuantificar lo que mueve este mercado en el mundo, Ruttmann resalta dificultades, ya que la mayoría de las oportunidades no se consignan en un registro público y existe un elevado grado de incertidumbre en torno a qué es inversión de impacto. Así, habla de que la consultora Monitor Institute lo cuantifica en 50.000 millones de dólares (500.000 millones en 2019) o que Rockefeller Foundation y JP Morgan cifran el tamaño actual del mercado entre los 400.000 millones y un billón de dólares. "En nuestra opinión, este mercado está valorado en 500.000 millones de dólares 382.976 millones de euros", apunta.

Sobre el retorno que ofrece, el analista expone que "en lo que respecta a las rentabilidades financieras, los inversores pueden esperar todo un abanico, desde el retorno del principal hasta las rentabilidades financieras de mercado que uno podría esperar obtener con las inversiones en capital riesgo". Para Ruttmann, es importante diferenciar las inversiones de impacto de las socialmente responsables. Estas últimas "generalmente aplican filtros positivos o negativos a un universo de empresas cotizadas con el fin de reducir al mínimo cualquier tipo de riesgo social o medioambiental, mientras que las primeras van más allá y canalizan activamente el capital hacia compañías que lo utilizan para hallar objetivos sociales y medioambientales establecidos".

Riesgos como el capital riesgo

Este tipo de inversión también tiene riesgos. Así, Ruttmann aclara que muchos de ellos afectan igualmente a las inversiones tradicionales en capital riesgo. "Pueden ser factores como una liquidez baja durante periodos prolongados de tiempo, costes de puesta en marcha elevados, riesgos de salida, costes de auditoría elevados y los derivados de invertir en mercados emergentes en los que el Estado de Derecho podría no estar plenamente asentado". Además, Ruttmann expone que los inversores comprometidos con estas inversiones de impacto también tienen que lidiar con la cuestión de medir el impacto social o medioambiental.

Sobre la actividad de Credit Suisse en este punto, Ruttmann recuerda que se ha centrado fundamentalmente en la microfinanciación. "Ofrecemos una amplia gama de servicios, como soluciones de inversión, análisis sectoriales específicos u operaciones en mercados de capitales. En 2011 lanzamos los primeros bonos de microfinanciación en divisa local, que liberan a los clientes del riesgo cambiario, asumido por el inversor".