Greg Smith, director ejecutivo de Goldman Sachs

"En nuestras reuniones se habla de la mejor forma de timar a los clientes"

Un ambiente tóxico y destructivo en el que, más allá de los intereses de los clientes, prima el interés por ganar dinero. Así describe un director ejecutivo de la firma de inversión y valores su visión sobre el grupo en su último día en Goldman Sachs.

Fachada del edificio de Goldman Sachs.
Fachada del edificio de Goldman Sachs.

"Hoy es mi último día en Goldman Sachs. Después de casi 12 años en la empresa, primero como becario en verano en Stanford, luego en Nueva York durante diez años, y ahora en Londres, creo que he trabajado aquí el tiempo suficiente como para comprender la trayectoria de su cultura, su gente y su identidad. Y puedo decir honestamente que nunca había visto hasta ahora un ambiente tan tóxico y destructivo".

Este es el comienzo de una dura carta de Greg Smith, director ejecutivo de Goldman Sachs, que hoy ha publicado el New York Times. Smith arremete contra su empresa, afirmando que deja de lado los intereses de los clientes y que su único afán es ganar dinero. "La firma ha dado un giro tan grande desde que me uní a ella nada más salir de la universidad, que ya no puedo decir por más tiempo que me identifico con ella", asegura.

Smith añora los inicios de Goldman Sachs, cuando "todo giraba en torno al trabajo en equipo, la integridad, el espíritu de humildad y el buen hacer con los clientes". "Una empresa no se sostiene durante 143 años únicamente haciendo dinero". Algo que para el exdirector ejecutivo ha cambiado radicalmente. "Ahora miro a mi alrededor y no veo ni rastro de ese espíritu", asevera.

Lloyd C. Blankfein, actual director ejecutivo de la entidad, y Gary D. Cohn, presidente de la misma, son para Smith parte de los causantes del actual estado de Goldman Sachs. Smith les acusa de haber permitido la pérdida paulatina de valores de la empresa y cree que esta falta de moral amenaza a la supervivencia de la compañía a largo plazo.

Cómo llegar a ser un líder en Goldman Sachs

Smith explica cuáles son las tres maneras, en la actualidad, de ascender en Goldman Sachs:

1) Persuadir a los clientes para invertir en acciones u otros productos de los que intentamos deshacernos al considerar que no tienen ganancias potenciales.

2) Conseguir que tus clientes operen cualquier producto, con tal de que a la empresa le de los mayores beneficios.

3) Sentarte en una silla y operar con productos opacos y con falta de liquidez.

El exdirector ejecutivo es tajante: "En nuestras reuniones no se gasta ni un minuto en hacer propuestas para ayudar a los clientes; solo interesa conseguir el mayor dinero posible y se habla de la mejor manera de timarlos. Es más, algunos directores de gestión se refieren a sus propios clientes como títeres".

"Espero que esta sea una llamada de atención a la junta de directores, para que vuelvan a colocar al cliente en el foco de su negocio. La gente que solo se preocupa por ganar dinero no mantendrá a flote esta empresa, o la confianza de sus clientes, por mucho más tiempo", concluye.

Goldman Sachs no se ve reflejado en las declaraciones de Greg Smith

La empresa ya ha emitido su escueta opinión en torno a las declaraciones de Smith: "No estamos de acuerdo con las opiniones expresadas, las cuales no creemos que reflejan la manera en que manejamos nuestro negocio. En nuestra opinión, solo tendremos éxito si nuestros clientes tienen éxito. Esta verdad fundamental se encuentra en el corazón de nuestra conducta. "